LOS PÁJAROS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL MAESTRO

 

 

 

Era un adolescente cuando ví en el desaparecido cine Palacio de la Música de Madrid, LOS PÁJAROS, recuerdo perfectamente mi estupor por no comprender la actitud de las aves, leí y busqué su significado y no encontré nada que saciara mis interrogantes. A pesar de ello y en el transcurso de los años he visto el film en repetidas ocasiones, como película me parece de lo mejor de Alfred Hitchcock, por ello voy a escribir este articulo, también por aclarar aquella aptitud que no entendería y que ahora tengo clara. Es algo que quiero compartir con los lectores de mi Web.

Reconozco que es un texto largo, muy elaborado, trabajado y con mas datos quizá de otros artículos míos, era una necesidad de descorrer cortinas, dejar ese miedo que sentí viendo el film y el desasosiego que me embargó en mi hogar, especialmente un día en que la visioné a solas. Con esto solo pretendo contagiar a todos los amantes de Hitchcock y los cinéfilos del mundo entero que detrás de las obras del maestro y en especial THE BIRDS, hay mucho mas que un simple trabajo, mas profundo que una adaptación de una obra literaria y unas simples secuencias cinematográficas a color. Tras el nombre de LOS PÁJAROS se nos presenta una realidad que analizaré de la única forma que sé, dejando una pregunta en el aire:... ¿Qué somos, para qué hemos venido?...

 

OS RECOMIENDO VER LA PELÍCULA DE NUEVO.

 

Mas de cincuenta años han pasado desde que Alfred Hitchcock, en plena cumbre creativa, nos consiguió convencer de que los pájaros no son tan mansos como parecen, y que debemos temerlos. Quiero recordar esta gran película primero repasando algunas rarezas del maestro del suspense, como por ejemplo su obsesión con las rubias de turno, y sus malabarismos con los efectos especiales, entre otras curiosidades. La imagen promocional más reconocible de Los pájaros es la de Alfred Hitchcock con un cuervo posado sobre el hombro. El ave, que también pasó por los hombros de Tippi Hedren, fue adquirida por un miembro del equipo de producción, que vio a un niño que la tenía como mascota. El chaval no tenía mucha gana de vender su cuervo por los diez dólares que le habían ofrecido, pero accedió al conocer que sería el mismísimo Hitchcock el que posaría con su animal, o al menos eso cuenta la versión oficial...Los efectos especiales utilizados en la película fueron un reto para la época. Para una de las últimas escenas, en la que Tippi Hedren es atacada por una bandada de pájaros furiosos, se necesitó una semana de rodaje, siete días que Hedren definió como los peores de su vida. No es para menos, ya que algunos de los pájaros estaban atados a su ropa por hilos de pita para que no se alejaran demasiado. Además, Hitchcock no estaba satisfecho con el resultado visual que ofrecía el aleteo de los pájaros contra un fondo azul y tuvo que recurrir a Disney para que le proporcionaran una tecnología de efectos especiales más avanzada, un proceso de vapor de sodio, que se usó en Mary Poppins un año más tarde. Hitchcock, un visionario no sólo en el arte del suspense, sino también en el de la promoción de sus películas, preparó una pequeña emboscada para los afortunados que asistieron a la première de Los pájaros en el cine Odeon de Leicester Square, en Londres. Al salir de la proyección, los incautos espectadores escucharon asustados los graznidos y aleteos de cientos de aves que no podían ver, y es que entre los árboles se habían escondido algunos altavoces imitando el sonido de los pájaros, para reforzar la experiencia. También existían puntos de misterio en el colegio de Bahía Bodega, donde transcurre parte de la acción de la película, tenía fama de estar encantado. Tippi Hedren sabía de estos rumores y rodar ahí le hizo sentirse muy incómoda. El edificio parecía estar lleno de gente... pero no había nadie, esto se afirmó mientras rodaban. Tippi advirtió a Hitchcock de sus miedos acerca de rodar en esa localización, pero el director, lejos de plantearse un cambio de escenario, se sintió aún más animado para seguir trabajando dentro del colegio.
 


La película está basada en una novela corta de Daphne Du Maurier que ya había sido adaptada previamente para radio y, en un primer momento, iba a ser utilizada para convertirse en un episodio de la serie "Alfred Hitchcock presenta". La escritora recibió la Orden del Mérito del Imperio Británico en 1969. Su hijo, por su parte, aportó su granito de arena a la leyenda de su madre cuando en el año 2001 denunció que él y su mujer estaban siendo aterrorizados por las gaviotas que anidaban cerca de su casa en Cornwall, Reino Unido. Aunque Hitchcock basó su película en el relato de Du Maurier, escrito en 1952, su idea de utilizar los pájaros como sujeto aterrorizante venía de un suceso que ocurrió en 1961 cerca de la casa del director en Scott Valley, California. El 18 de agosto de ese año, miles de pájaros irrumpieron por la noche en los domicilios de Bahía Monterrey de madrugada sin causar víctimas. Investigaciones posteriores determinaron que el comportamiento errático y suicida de los pájaros fue debido a la ácido domoico, una sustancia venenosa que producen algunas algas. Si además y como sucede en el film, alguien había comprado una pareja de periquitos, es algo que nunca sabremos. ¿Por qué atacaban los pájaros?... Pregunta inquietante y fundamental de la cinefilia,s que ha dejado perplejos y desorientados a los críticos y teóricos desde su estreno en 1963. El film de Hitchcock, The Birds, provoca un profundo sentimiento: la necesidad de saber. Como decía Cozarinsky: " El peor miedo es el miedo a lo desconocido, a no saber."
LOS PÁJAROS es, en este aspecto, una película de terror reflexiva y por lo tanto autoconsciente. En ella Hitchcock ha logrado un juego perfecto que se arma y se desarma, una y otra vez, sin que podamos darnos cuenta de sus mecanismos y resoluciones; donde una mirada puede ser una postura moral, un aleteo una consecuencia reflexiva, un picotazo una transformación religiosa, ¿por qué no?, un juego que se representa como un fragmento de relojería antigua y milenaria, cuyas piezas, dispuestas en un tablero de luces y sombras, dibujan un enigma, tan inquietante y bello como la formación de aves. Hitchcock, a través de sus Films, ha mostrado que lo más interesante que el cine puede hacer es preguntarse cosas. Lo que los teólogos se preguntan, se responden y se vuelven a preguntar, el cine lo puede poner en presente, y aún mejor: hacernos partícipes de sus postulados. El cine es, además, una declaración de principios que parte de su condición especulativa con respecto a la modernidad: aún hoy se sigue pensando que las películas son historias, cuando no lo son. Hitchcock, como un gran maestro del suspense, hace que nos cuenta una historia fantástica, un terrorífico relato, no para que nos durmamos, no para que soñemos, pero sí para que abramos los ojos de la mente y del espíritu, y volvamos a preguntarnos las mismas cosas, las de siempre, las fundamentales: ¿existe el mal en el mundo? ¿De donde viene? y si hay un Dios, ¿por qué lo permite?.

La obsesión en el cine de Hitchcock por turbar al espectador alcanza en este filme su máxima cota. LOS PÁJAROS juega con los códigos del cine de terror, conjuga lo fantástico con lo milagroso, y juega con el miedo del ser humano a lo irreal y lo inexplicable: el final abierto, la irracionalidad de los ataques, las perversas imágenes de los pájaros aleteando superpuestas sobre las bonitas estampas de Bahía Bodega, el montaje abstracto de algunos planos, como el de Melanie en el restaurante observando despavorida el fuego que se propaga imparable hacia el depósito de combustible… Todo en la película constituye una transgresión de lo cotidiano, una violación del orden sobre los que hombre asienta su existencia. Personalmente, encuentro coincidencias entre las represalias de las aves filmadas por Sir Alfred y la descripción del fin de los días en la Biblia:


- " Vi en el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba la ira de Dios.Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación. Plagas, seres alados, mujer adornada de oro, fornicación…-"

 

 

Todo está en LOS PÁJAROS. Una tienda de animales domésticos de San Francisco, Melanie Daniels, heredera de una gran fortuna, conoce a Mitch Brenner, un abogado cuya intención es comprar una pareja de agapornis, cuyo nombre en inglés es lovebirds. Ambos entablan un juego de seducción y de dominación. Mitch consigue acaramelar a Melanie que, desde ese encuentro, volará tras él como gata en celo. En la localidad costera de Bahía Bodega, Melanie entra en el mundo de Lydia, viuda y celosa madre de Mitch y de la pequeña Cathy. Lydia recibe a Melanie como un peligro para su estabilidad y seguridad, y sus miedos no son infundados... el ataque de los gorriones en el salón, la casa y sus habitantes quedan destrozados. Lydia, bajo la atenta mirada de Melanie, coloca el retrato de su difunto marido, de facciones semejantes a las de Mitch. Melanie propone a Mitch que se quedará esa noche y Mitch asiente. La madre les observa salir de la habitación y cuando se queda sola clava su mirada en el infinito, ensimismada; sabe que el fin de su seguridad ha llegado, que su hijo ya no será suyo. Al día siguiente, Melanie, en camisón, junto a la cama, pinta sus labios frente al espejo. Más tarde, cuando Lydia regresa de la granja del señor Fawcett afectada por la visión de su cuerpo mutilado, Mitch y Melanie se acercan a ella y Lydia arremete furiosa contra ambos y se aleja. Los dos entran en la cocina, se abrazan, se besan. El miedo de Lydia de ser desplazada de su familia por otra mujer se ha hecho realidad mediante lo único que ella no puede dar a Mitch. En la última secuencia, Melanie sufre el último ataque, el más feroz, y a punto está de sucumbir, (sufrió mucho rodando esta escena), pero es salvada por Mitch y, desde ese instante, parece admitida por Lydia, que la acoge con amor maternal en sus brazos. Los quince minutos finales son de antología, cine puro al cien por cien.

 

 


Esa atmósfera de verdadero terror psicológico que ahoga y oprime la trasmite al espectador. Hitchcock demostró ser un maestro del suspense y de ese tipo de terror que juega con nuestros más hondos temores, creando ambientes inquietantes que permanecen y persisten en nuestro subconsciente durante mucho tiempo. La idea del guión era sencilla pero brillante: los pájaros, como si de repente hubieran cobrado conciencia de su propia existencia y de su supeditación al ser humano, comenzaban a rebelarse y a atacar a conciencia y con terrorífica saña. Lo más conseguido es la sensación de angustia, de sentirse perdido e impotente ante el poder de una naturaleza vengativa que se vuelve implacable, que actúa con un propósito concreto: destruir a la especie humana, que durante tantas eras y milenios ha agredido y humillado a esa misma naturaleza que le dio la vida. Yo experimenté y sigo sintiéndolo cuando vuelvo a verla, esa claustrofobia de los protagonistas, parece que a todos nos falta el aire, no hay donde escapar, ni donde esconderse. Vayan donde vayan, huyan adonde huyan, siempre persiste la amenaza; los pájaros siempre volverán a la carga, no olvidarán su propósito. El final es uno de los más conseguidos de toda la historia del cine de terror, un final abierto que nos deja anonadados. Nada se resuelve, nada se cierra... !!. Impresionante.!!... Después de verla una vez, me sentía incapaz de avanzar solo por el pasillo oscuro de mi casa, tenía la aprensión de que había seres amenazadores ocultos, aguardándome. Mi impresionable imaginación había quedado abierta de par en par. Sabía que eran aprensiones y que debía ignorarlas, pero la sensación la llevaba conmigo. Y no hacía más que darle vueltas a lo que había visto. Todas estas sensaciones y no solo con LOS PÁJAROS, sino con otros Films emblemáticos de él, se lo debo a la genialidad de Hitchcock.  Pero a lo largo de mi vida como cinéfilo siempre he repetido, pese a lo mal que lo pasaba. Despertaba mi fascinación, tanto como revolvía mi sensibilidad. Me quedo corto al decir que es uno de los más grandes clásicos de todos los tiempos.

 

 

Es difícil escribir cosas negativas de los trabajos del gran maestro Hitchcock, pero si encima se trata de LOS PÁJAROS, se me antoja imposible. Hitchcock logra transportarnos a un clima de angustia y suspense sin igual, mientras seguimos las desventuras de Tippi Henden y la familia de su novio, intentando sobrevivir al ataque de los pájaros en un pueblecito costero. Las secuencias con los pájaros son realmente insoportables y sufres con los protagonistas. Y aquí es donde se demuestra lo que es un gran director, porque evidentemente las posibilidades de aquellos años eran mucho menores que las que se disponen en cuanto a efectos especiales hoy en día. Así que no quiero pensar lo que conseguiría Hitchcock si estuviese dirigiendo películas en la actualidad. Ciertas escenas como los pájaros posados, silenciosos, en los columpios de la escuela, Tippi refugiada de los ataques en la cabina de teléfono, o la escena final han pasado a la posteridad. Hay que ver esta película al menos una vez en tu vida. El maestro pensó desde que tuvo la idea sobre su mente, en que la protagonista fuera Grace Kelly, pero el Principado de Mónaco se lo prohibió, como también le impidió hacer de MARNIE LA LADRONA, cuando Alfred Hitchcock le ofreció a la Princesa de Mónaco un cheque en blanco para que ella pusiera la cifra de sus honorarios. El director siempre quiso reemplazar a Grace con otras rubias similares, Tippi Henden salió mas que airosa, pero no es difícil imaginar a Grace Kelly perseguida por las aves, o intentando ocultar su marcado pasado a un Sean Connery, como siempre perfecto. LOS PÁJAROS pertenecen a la etapa de madurez de Alfred Hitchcock, la misma que dió frutos tan magníficos como "Vértigo", "Marnie la ladrona" y "La ventana indiscreta". Mucho se ha hablado de esta película, de lo inusual y poco representativa en una filmografía como la del genio británico. De lo que quiso decir el director o de ese final abierto. Hay que reconocer que LOS PÁJAROS es una de las obras más arriesgadas de Hitchcock, más allá del aspecto formal, cuyo mayor experimento ya lo inició con "La soga". Situemos la película en su contexto. El Free Cinema inglés y la Nouvelle Vague en Francia eran la vanguardia del séptimo arte. Bergman estaba ofreciendo sus más complejas muestras de genialidad en su cinematografía. Hitchcok, que nunca fue un director acomodaticio, ni siquiera en la época de decadencia, se interesaba por todo lo que estaba ocurriendo en Europa, por las innovaciones de un Antonioni, las pedanterías de un Goddard, o la crítica social de Tony Anderson. Situémonos ahora en el contexto histórico: La guerra del Vietnam, el incipiente movimiento hippie, la ruptura de los valores tradicionales.... Todo eso creaba en occidente un estado de expectación, de malestar que se veía reflejado en el cine. Algún critico dijo que era ecologismo, tal vez... aunque nunca he considerado que fuese el tema principal de esta película, sino mas el miedo y el desasosiego. Con LOS PÁJAROS, el mejor, aunque no el primer intento de mezclar comedia y tragedia por parte del genio del suspense, su humor negro aparece incluso en una película tan tremenda como es PSICOSIS. En esta empieza casi como un adaptación de un vodevil de enredos y malentendidos. Chico conoce chica, chica se enamora y busca chico, chico y chica se reencuentran y... a partir de ahí un elemento extraño, amenazador, irrumpe y rompe la cotidianeidad de los personajes principales . Las aves parecen rebelarse, al principio, casi anecdóticamente, luego, cada vez con más fiereza. Hitchcock rueda alguna de las escenas más terroríficas y complejas de su cine como es la famosísima del patio de la escuela y el ataque a la gasolinera, dando muestras de un virtuosismo ejemplar. La angustia se abre paso, acechando a la pareja primero y luego a todo el pueblo costero donde se desarrolla la acción. Por cierto, no falta la madre castradora, elemento casi indispensable en toda la obra del director inglés. Para mí, este film es la cumbre de su arte creativo, por encima incluso de la celebérrima PSICOSIS. Alfred Hitchcock demostró estar a la altura del reto que el espíritu de aquellos años reclamaba.


THE BIRDS propone un misterio, cuya resolución es quizás indescifrable, como lo es también el objeto de estudio de la religión y de la filosofía, Algunos teóricos dicen haber llegado al fondo del enigma, sin embargo, se continúa preguntando y se continúan ensayando respuestas y teorías alrededor de uno de los misterios más sublimes, geniales y apasionantes que ha dado el cine. Nos encontramos con libros, notas, textos, documentales, reportajes; extensos y sesudos análisis de teóricos, cinéfilos, psicólogos, ornitólogos, observadores de pájaros, activistas de Greenpeace, jubilados y toda serie de espectadores de cine que han venido elucubrando las más delirantes y también las más sugestivas teorías al respecto. Pero, como diría Truffaut, al igual que La Biblia, The Birds, no es una obra de libre interpretación. Se trata de Hitchcock, por lo tanto, sabemos que puede haber múltiples lecturas contenidas en la obra, pero también sabemos que el análisis no puede llevarnos a descifrar como interpretación válida "cualquier cosa que se nos ocurra". Toda interpretación, toda mirada, ya estaba concebida y conducida por Hitchcock desde el argumento hasta la puesta en escena. Nuestro deber y placer de cinéfilos es encontrar esas interpretaciones con las pistas que nos deja la película. Gran parte de los ensayos dedicados a The Birds olvidan esta idea. La mayoría de los "psicologistas" lo hacen, y producen interpretaciones que no están justificadas por el film, no están contenidas en él. Por lo tanto vamos a atenernos a lo que la película puede probar desde adentro, con sus propias ideas e imágenes. Para esto, vamos a citar una serie de interpretaciones diversas de varios escritores, que pensamos, son muy válidas y están muy bien justificadas, para empezar a dilucidar este misterio.

 


Cuando hablo de las pistas dejadas por el director, podemos empezar por la presentación del film. En ella había pistas y premoniciones, la mayoría falsas, que el maestro dejó plasmadas con notable humor. En ella se lo veía en una sala, con su impecable traje y su locuaz presencia, hablando sobre la relación entre los pájaros y los hombres desde tiempo inmemoriales, haciendo hincapié en el amor, la belleza, la fraternidad, la solidaridad y la armonía que entre las dos especies habían surgido y se habían establecido a lo largo del tiempo en la vida y la cultura de la humanidad. Mientras Alfred contaba todo esto, alrededor de él, podían distinguirse pájaros disecados en el decorado, escaparates con sombreros coronados con plumas de las más diversas y exóticas aves, plumas para escribir, incluso él toma una entre sus manos mientras habla, cuadros de cazadores con sus faisanes, patos y otras aves. El mismo Hitchcock, en el medio de la disertación se sienta a una mesa donde un pollo horneado lo aguarda. Está claro que su idea era crear un ambiente explicando lo que luego sería inexplicable y por supuesto, a la mejor manera del Maestro del suspense, despistar a los espectadores. A pesar de su tono socarrón e irónico, esta presentación de Hitchcock tuvo sus frutos, quedando como el más excelso de ellos, la completa equivocación de Truffaut, que Hitchcock disfrutó mucho, ya que él mismo ayudó a moldearla en sus entrevistas, donde Francois llegó a decir:

-" Seguramente las aves están hartas de ser capturadas y confinadas en jaulas y han decidido invertir los papeles "-

 


He leído un libro del escritor José M Latorre, quien desarrolla que LOS PÁJAROS es una fábula sobre el aislamiento, las aves son un pretexto, como lo era el decorado en Lifeboat, película que guarda muchos puntos de similitud, al ser, también, la historia de una "evolución". Latorre juega con el significado de la palabra, aplicado a la especie en términos biológicos, y a la "personalidad" de la protagonista. En definitiva, el autor nos está diciendo que prestemos atención a la puesta en escena. El mundo objetal de Hitchcock está siempre presente organizando el significado narrativo. Hay una interesante reflexión acerca de la religiosidad en el estudio de las causas y de las consecuencias de las historias hitchcockianas, que está enmarcada en un tema denominado "el azar y la culpa". Este tema está expuesto en toda su obra, en especial en los Films de los 50: Stage fright, Strangers on a train, I confess, Dial M for Murder, The wrong man. Latorre habla de la importancia de los decorados en aquellos films, ya que posibilitan dentro de la ficción, nuevas e insólitas direcciones narrativas. En especial, define LOS PÁJAROS, la cosmicidad de Bodega Bay y la dualidad que impera en el mismo: El decorado hitchcockiano sugiere comúnmente una vibración emocional entre la mecánica de los actos cotidianos y la secreta pulsación de una realidad sensible, más misteriosa. En ocasiones, esta vibración adquiere una fuerte tonalidad violenta. The Birds es el ejemplo más completo de esto. La extraña influencia de la atmósfera de Bodega Bay sobre el comportamiento de Melanie Daniels y, sobre todo, la situación geográfica de la casa de los Brenner con relación al pueblo, en cuyo recorrido tiene lugar el cambio de orientación del relato; este cambio parte del hecho, muy significativo, de que lo que para Melanie Daniels es cotidiano, forma habitual de su comportamiento, deviene insólito para el resto de la comunidad: la distancia que separa la casa de los Brenner del pueblo es cubierta ordinariamente en automóvil; la reacción apresurada de Melanie, es recorrer esa distancia atajando por mar en una lancha: a su regreso sufre el ataque de una gaviota. La fabulosa secuencia en que la señora Brenner durante la visita que efectúa a una granja vecina, descubre el cadáver del dueño de la casa. Sobre el poderoso impacto físico del descubrimiento del cuerpo (tres planos, cada vez más próximos al muerto, hasta un primer plano de su rostro, con los ojos vaciados por los picos de las aves), se impone el inserto de un inquietante plano de tazas rotas colgadas en la alacena, otro de un pájaro degollado en el cristal de la ventana. Como vemos, Latorre indica que el tema de la culpabilidad en LOS PÁJAROS, es un tema mucho más difícil de configurar que en los Films de Hitchcock de los 50. También encuentra paralelos con Psicosis opuesto que en los dos Films hay una búsqueda que comienza con un viaje en automóvil. Ambos Films también terminan con un automóvil. En Psycho dentro del auto está el cadáver de Marion y en The Birds está el grupo familiar que se debate entre la vida y la muerte. El automóvil con sus múltiples significados de movilidad, modernidad, conducción, es utilizado como una mueca irónica de Hitchcock. Apunta Latorre que en ambos Films la intromisión intemperante del conflicto en una historia que se desarrollaba aparentemente por otros cauces, subraya la sensación de que las cosas suceden así por casualidad, que la violencia y el terror acceden a la narración por simple azar. El papel de la mujer es simétrico en ambos Films, puesto que la mujer (Marion-Melanie) se introduce en el seno del complejo que somete a los dos hombres: Norman y Mitch a sus madres. Una vez que Hitchcock sorprende con el cambio de orientación narrativa comienza a ocuparse del conflicto moral, hasta que lo lleva al primer plano. Hitchcock se sirve de la extrema situación provocada para realizar uno de sus análisis más lúcidos y profundos sobre las frustraciones del hombre y la mujer norteamericanos. Para este análisis Hitchcock en su habitual habilidad para el arte combinatorio, realiza las confrontaciones entre los personajes a partir de los ejes: sexo, agresión y dominación represiva, amparado en el relato tramado como parábola cósmica, sin duda LOS PÁJAROS es mucho mas que una película corriente, son las pesadillas siniestras de un mago del suspense y su obra mas personal e inolvidable..

 


Robin Wood, es quizás el crítico que más ha admirado a Hitchcock y el que más lo ha criticado, también quien más brillantemente ha analizado sus Films. Ha criticado a Hitchcock desde un punto de vista social y político. Su postura respecto de Hitchcock ha ido variando a través de los años. En particular desde que Wood descubrió su propia homosexualidad y su feminismo a ultranza. A partir de allí re-escribió, desde ese punto de vista, toda su obra sobre Hitchcock. Su más brillante característica fue que incorporó su discurso anterior para criticarlo también. Siempre se mantuvo con la altura crítica necesaria para teorizar partiendo de lo que el cine de Hitchcock ha propuesto, sin dejar de analizarlo desde el terreno del arte. Una de las cualidades de Wood es que sus palabras se organizan en reflexiones que a su vez nos incitan a continuar reflexionando lo que creíamos entender desde otro punto de vista. En el capítulo dedicado a LOS PÁJAROS, leemos una advertencia de Wood respecto de falsas interpretaciones, que, según él, y a pesar de que Hitchcock puso bien las cartas sobre la mesa y la película aleja exitosamente cualquier duda al respecto, es necesario aclarar lo que dice Wood:

- "Para aquellos que se acerquen a The Birds, precedidos por los Films anteriores frescos en sus mentes, aclaro que The Birds contiene dos distracciones: La relación Madre-Hijo, que conduce a la errónea interpretación acerca de un envolvimiento incestuoso/posesivo, explícitamente advertido por Hitchcock durante todo el film. El más bien tentativo uso de la familiar técnica de identificación de la audiencia, como en Vértigo y Psycho, para involucrarnos en el punto de vista de Melanie Daniels en ciertas partes del film. Esto puede llevarnos a sentir que se nos proponer que seamos Melanie Daniels como en la primera parte de Psycho éramos Marion Crane, y si nos aproximamos a The Birds con este preconcepto, ésta puede sólo parecer un desastroso fracaso. De hecho, la identificación que Hitchcock alienta en The Birds es de una naturaleza mucho más delicada e intermitente: el método del film es bastante distinto del de Psycho, tanto en la puesta en escena como en la construcción del escenario "-

 

 


A la pregunta de por qué atacan los pájaros, Wood responde que existen tres respuestas inmediatas:

-" las aves se están vengando del hombre por la persecución de que éste los hace víctimas. Los pájaros son enviados de Dios para castigar a la humanidad malvada, los pájaros expresan las tensiones entre los personajes.-"

 

 

 

Las tres respuestas, dice Wood, carecen de fundamento en el film y se tornan inconsistentes en un análisis serio del mismo.Para Wood, el film en sí mismo es bastante insistente en que, o bien los pájaros no pueden ser explicados, o bien su explicación es desconocida; y le parece razonable tomar esto como punto de partida. Subraya el critico también la maestría de la puesta en escena hitchcockiana para incorporar hasta en el mínimo detalle el perturbador sentido de precariedad y la naturaleza de lo impredecible, temas muy comunes en Hitchcock. Concluye que la función de los pájaros es la concreta encarnación de lo arbitrario y lo impredecible, de todo aquello que hace la vida humana y sus relaciones, precarias; un recordatorio de la fragilidad y la inestabilidad que no puede ser ignorada o evadida y, más allá de eso, de la posibilidad de que la vida sea absurda. No olvidemos que Hitchcock dijo que su film era acerca de la complacencia. Tiene puntos de contacto con su otro critico Latorre, al analizar la cuestión del aislamiento en la puesta en escena: parece haber alguna evidencia para sugerir que el uso del back-projection, en The Birds es una cuestión de elección deliberada más que una conveniencia: hay muchas tomas perfectamente directas en el medio de secuencias claramente hechas en locación donde el back-projection es usado, y son siempre tomas de Melanie. Intencional o no, esto ciertamente tiene el efecto de dar un aire de irrealidad a la situación de Melanie, de aislarla del fondo, de forzar su artificialidad haciéndola sobresaltar, como a un intruso del escenario natural. Los primeros planos están intercalados con largas tomas que nos dan a Melanie aislada, una pequeña, indefensa figura en un vasto espacio abierto. El director sentía un placer presuntamente orgásmico al usar a sus rubias musas, como elementos de su terrorífico guiñol. Según Wood, este tipo de situaciones, tan bien manejadas por Hitchcock, son las que van creando ese sentimiento de inseguridad, ya que si bien el público espera que los pájaros ataquen en cualquier momento, los personajes aún no lo saben. Centrándonos en la escena del primer ataque de la gaviota a Melanie en el bote, Wood explica cómo por medio de la manipulación de la ambigüedad en la identificación del espectador con la heroína, se terminan planteando cuestiones morales que la trama difícilmente podría haber dilucidado. Hitchcock evita dos interpretaciones sencillas y tentadoras. Por un lado el grado de identificación propuesto no conduce a que el ataque de la gaviota hubiera sido destinado directamente a nosotros. Tampoco enfatiza, aunque deja abierta la posibilidad de que el ataque hubiera expresado su enamoramiento o exasperación hacia ella. El maestro siempre rechazó ambos métodos, o los combina, si preferimos mejor: los acumula. Logra de esa manera descolocar al espectador haciéndolo partícipe de sus mismos sentimientos contradictorios. Hitchcock aquí, está acometiendo algo mucho más delicado y difícil de realizar que la identificación directa demandada en PSICOSIS. La identificación es lo mínimo suficiente para el entendimiento de ciertas actitudes del personaje y esa limitación es parte del sentimiento de insuficiencia que Hitchcock transmite siempre, y para muestra VÉRTIGO. En lugar de alentar un profundo envolvimiento que el espectador pueda juzgar, Hitchcock hace un juicio virtualmente simultáneos y perturbadores. La identificación ocurre en otro nivel, Melanie no es ni admirable ni despreciable, los pájaros no son un directo castigo a la complacencia, ni son enviados para quebrar las actitudes de los personajes o para interpretar sus relaciones. Hitchcock se aleja de lo esquemático o explicable. Hay un vacío de culpabilidad que debe ser llenado como si eso fuese lo más importante para que cada personaje evolucione hacia una falsa felicidad. La pregunta: ¿Qué suponemos que hizo que la gaviota ataque?, y nos traslada a que semejante pregunta no fue hecha para tener una respuesta.


Robin Wood afirma que si hay claves, están en las relaciones, vínculos y enlaces de los personajes y no en los pájaros. Éstos serían un mecanismo argumental, no un disparador de significados. Hitchcock relaciona inicialmente a Lydia con Annie (la maestra), mediante frases y remates de los diálogos. Al principio enlaza las actitudes de ambos personajes mediante paralelos verbales para indicar un común sentimiento de ansiedad con de ambas con respecto a la relación Mitch-Melanie. Lo interesante es cómo se logra esa sensación de conexión "temática" entre ambas mujeres. Pero también enlaza a Melanie con Lydia : un paralelo visual es establecido entre la madre y Melanie por el simple hecho de que ambas se parecen mucho, sus rostros, sus peinados, la forma en que Hitchcock las retrata. Otra incógnita que nos hace sospechar, es cómo si sintiéramos cómo será Melanie dentro de 30 años. Hitchcock también proporciona un enlace subliminal entre Melanie y Annie, haciendo que ambas mujeres hablen por momentos con la misma inflexión y tono de voz...Maravillosa secuencia entre ambas actrices.... Estos enlaces son muy importantes en cuanto que muestra que en personalidad, las tres mujeres están fuertemente contrastadas. Hitchcock está apuntando a conexiones que residen más profundamente que la personalidad, conexiones que enlazan a las tres en términos de condición humana en sí misma. La escena de la conversación entre Melanie y Annie es una obra maestra de puesta en escena, donde Hitchcock vuelve a establecer paralelos y diferencias mientras va asentando la narración, tanto globalmente como en los elementos más internos de psicología de personajes. Según el análisis de Wood, a través de Annie, la maestra, Hitchcock deja en claro que él no está detrás de dilucidar un problema de Edipo. Debemos atenernos a los elementos de la puesta en escena. Vemos la habitación de Annie, es la habitación de una mujer culta: reproducciones de Braque, discos de Wagner, etc. La situación se centra en la idea de aislamiento del personaje. Annie, como la madre, también está temerosa de ser abandonada. Los personajes se muestran temerosos de enfrentar la verdad. Y a su vez cada verdad —y aquí reside lo genial de Hitchcock y lo genial de Rohmer al haberlo descubierto y llevado a su cine, es una verdad parcial, que sugiere un completo mundo de fantasía tanto como de realidad. Annie se parece mucho a la heroína de YO CONFIESO, una sugestión intensificada por las grabaciones de "Tristán e Isolda" prominentes en el decorado. De todas las emociones puestas en Annie, por el maestro, la más insistente es la del retiro, casi la de la incomunicación. Su rol de maestra parece una automatización de un ritual perdido. La atención a los detalles en las escenas de diálogos, el manejo del punto de vista, nos conduce sutilmente por el camino hitchcockiano del desencanto del destino. Prestar atención al magistral pequeño movimiento de cierre de ojos por parte de Annie al escuchar el asentimiento telefónico de Melanie respecto de la invitación de Mitch. Desde el comienzo del film se nos conduce a pensar en otras imágenes de aislamiento. Esto es progresivo en la puesta y se desencadena con la llegada de Melanie sola en la bahía con los pájaros en el agua detrás de ella. A partir de esta reflexión del aislamiento y del temor de los personajes entendemos la que quizás sea la más intensa escena filmada por Hitchcock: aquel asentimiento de Annie seguido del pájaro que ataca la puerta, se convierte en una asociación a su aislamiento y una clarificación de las aves, nunca una explicación.

 


En la siguiente escena vemos un importante diálogo entre Melanie y Mitch y el primer ataque en masa de los pájaros. Esta escena en sí misma es una joya de la puesta en escena y su principal función es hacernos caer aún más en los múltiples sentidos de precariedad: seguridad, relaciones, mundo social, entorno. Ambos personajes caminando, frente al mar —símbolo de límite—, colina arriba —símbolo de ascensión o intento de— sobre la duna en traje de fiesta —símbolo de frivolidad o iniciación o mito vacío de significado— y llevando copas y una botella —símbolo de fragilidad, de contenido y continente—. Con esta precariedad de decorados con la amenaza de un ataque en masa —están desprotegidos, al aire libre— accedemos a la conversación donde el espectador va completando las diferentes características del personaje de Melanie: la delgadez de su vida, la patética delectación con que habla de su trabajo, etc. La marcación actoral entre gestos, postura, y entonación, la puesta en escena del mar y las dunas, la incongruencia de las posiciones físicas de los personajes, son empleados con maravillosa precisión. A lo largo del film sentimos profundamente la incomodidad de los personajes. Todos actúan desplazados, como puestos en un decorado y en una narración que les son ajenos. Es notable observar cómo Melanie realiza torpes movimientos apenas llega a Bahía Bodega, hasta no está vestida adecuadamente para el entorno. Lo mismo sucede con los otros personajes. Todo el contexto nos revela la explicación de la frivolidad de Melanie, y cuán superficial es su complacencia, cuán fácilmente se hace añicos su confianza. Escribe Wood:

-" La destrucción de la fiesta infantil por parte de los pájaros cristaliza para nosotros una serie de imágenes soberbiamente realizadas: el vuelco de las tortas, aplastamiento de postres y frutas, y, particularmente, el estallido de los globos, aquella conciencia de fragilidad e inseguridad que es la base de todo el film.-".

 


Mucho se ha criticado la mostración de los niños en varias escenas del film. Wood explica que la escena de la fiesta finaliza con dos chicos llorando y aterrados mirando ansiosamente al cielo para indicar que esta utilización no es un simple sensacionalismo por parte de Hitchcock. Lo que se quiere dejar en claro es que los niños son completamente inocentes, en el sentido mora y de que no existe razón alguna para que los pájaros los ataquen. Ellos están, física y metafísicamente aún más indefensos que los adultos. Mediante esta mostración, Hitchcock recalca la absoluta sensación de vacío, del sin sentido y de lo impredecible de los ataques al colocar a los niños en esa posición. Es un artilugio necesario del guión para eliminar las posibilidades de interpretaciones erróneas. Las preguntas que surgen de cada escena y de todas unidas parece ser: ¿Tiene la vida algún sentido? De cualquier manera la sutileza del film, la delicadeza de sus sentimientos, yace en la manera en la cual cada punto hecho es calificado por otros, dando un toque de incertidumbre a cada acción, a cada posición, por muy simple que aparezca. Nuestros ambiguos sentimientos de vulnerabilidad y superioridad son magistralmente mostrados en la sorprendente larga toma aérea del pueblo con su llameante centro, con pájaro tras pájaro arrojándose hacia abajo para atacar desde atrás de la cámara: nuestro punto de vista es el de ellos, somos de repente los pájaros, mirando abajo la indefensa humanidad; al mismo tiempo nos distanciamos como espectadores y en la reflexión nos decimos que somos seres humanos, y la imagen nos da una vertiginosa sensación de nuestra propia vulnerabilidad.


Es de hacer notar, también, la magnífica escena del debate en el café. Allí aparece Hitchcock hablándole directamente a sus espectadores  y a los críticos-, con las dos actitudes extremas expresada por la señora Bundy, la ornitóloga, que se rehúsa a creer que los ataques estén sucediendo, y el borrachín del pueblo, que proclama airadamente, con considerable placer y satisfacción, que "es el fin del mundo". Ambas actitudes están simplificadas y son igualmente complacientes; pero "es el fin del mundo" y "todo esto es imposible" son actitudes características del espectador menos perceptivo. Haciendo ambas actitudes extremas ridículas y explícitas, Hitchcock nos previene de sostenerlas en la interpretación final del film.Wood llega hasta explicar una suerte de mensajes inducidos por él como respuesta a la razón de los ataques: «Inclusive hay otra manera en la que nosotros hemos provocado los ataques, como audiencia cinematográfica hemos venido demandando ser asustados, quizás conmocionados, sacudidos; demandando derramamiento de sangre y horror. Recordamos a Bruno Anthony en EXTRAÑOS EN UN TREN, remarcando con severo desagrado cuando el encargado de la feria le dijo que el público se estaba amontonando para ver el lugar del asesinato, "No creo que eso sea muy lindo." Cuando algunos minutos antes de la acusación, nos es dado el punto de vista de "vuelo de pájaro", situados en la posición de los pájaros muy arriba, encima del pueblo, ciertamente estaríamos decepcionados si los pájaros se hubiesen ido volando sin hacer nada, aún si nos estremecimos ante la indefensa humanidad.

 

 



Entre los muchísimos ensayos escritos por psicólogos, o por escritores con una visión psicologista, hay mucho material. Sin embargo en ese escaso grupo de interesante corriente crítica quiero destacar a dos autores que me parecen soberbios escritores y estudiosos del tema: Slavoj Zizek  y Lee Edelman .
Según Zizek, en respuesta a Robin Wood, la visión "cosmológica" del ataque de los pájaros puede ser vista como la encarnación de la visión de Hitchcock del universo, del cosmos humano como sistema, pacífico en la superficie, ordinario en su curso, que puede ser molestado en cualquier momento, que puede ser arrojado al caos por pura casualidad. Su orden es siempre engañoso, en cualquier momento algún inefable terror puede emerger, alguna traumática realidad erupciona para perturbar el circuito simbólico. Esta lectura puede aplicarse a muchos Films de Hitchcock., Zizek no confronta identificación con identidad, ni casualidad con causalidad, para tratar de investigar cuáles son los verdaderos motivos y especulaciones teológicas de Hitchcock. Especulaciones que parecen más profundas de lo que Zizek expresa. En cuanto a su lectura "ecológica", el escritor indica que los pájaros funcionan como una condensación de la naturaleza explotada que finalmente se levanta en contra de la negligente e incauta explotación humana. En soporte de esta interpretación se cita el hecho de que Hitchcock seleccionó pájaros casi exclusivamente de las especies domésticas o pacíficas, de naturaleza no agresiva. Zizek continúa diciendo, a diferencia de Wood, que las relaciones familiares son la única clave para entender los ataques. Las relaciones intersubjetivas entre los personajes. Melanie, Mitch y su madre, están, lejos de ser una mera línea paralela insignificante a la "verdadera" trama, el ataque solamente "encarna" una discordia fundamental, una perturbación, un descarrilamiento en esas relaciones. La pertinencia de esta interpretación emerge si se considera LOS PÁJAROS dentro del contexto de los Films del maestro. Aquí es en donde Zizek se torna interesante. Busca la respuesta dentro de The Birds, pero luego juega y lo afirma buscando la clave en otros films de Hitchcock.
Zizek sigue los preceptos lacanianos que indican: si vamos a tomar los Films seriamente, sólo lo haremos si los tomamos seriamente.


Ahora bien, ¿qué hizo Hitchcock? En el film, los pájaros no son "símbolos" para nada, juegan una parte directa en la historia como algo inexplicable, como algo fuera de la cadena racional de eventos, como una realidad imposible sin leyes. La acción diegética del film está tan influenciada por los pájaros que su masiva presencia resta completamente la importancia del drama doméstico y pierde su significado. El espectador no percibe a The Birds como un drama familiar doméstico en el cual el rol de los pájaros es "símbolo" de las relaciones intersubjetivas y las tensiones; el acento está puesto totalmente en los ataques traumáticos por los pájaros, y, dentro de ese marco, la intriga emocional es un mero pretexto, parte de un tejido indiferenciado de los incidentes diarios de los cuales la primera mitad del film está hecha. Así que, contra este panorama, la extraña, inexplicable furia de los pájaros puede resaltar aún más fuertemente. De este modo, los pájaros, lejos de funcionar como un "símbolo" cuya "significación" puede ser detectada, por el contrario bloquean, enmascaran, por su masividad y su presencia, la significación del film, su función es la de hacernos olvidar, durante sus vertiginosos y deslumbradores ataques, lo que, al final, estamos tratando: el triángulo de una madre, su hijo y la mujer que éste ama. Si se supone que al espectador le hubiese sido sencillo percibir la significación del film, entonces los pájaros deberían haber sido simplemente apartados del mismo.

Para sostener toda esta interpretación, Zizek se basa en una escena clave: al final del film, la madre de Mitch "acepta" su relación, acepta a Melanie como la mujer de su hijo, da su consentimiento y abandone su rol de superego maternal (como indica la efímera sonrisa que ella y Melanie intercambian en el auto). Y es por ello, que en ese momento, están capacitados para dejar la propiedad que está amenazada por los pájaros: los pájaros ya no son necesarios, su participación ha terminado. Zizek concluye que el final del film es el mejor de todos los posibles porque es el más coherente y no es para nada el resultado de algún tipo de "compromiso" externo a las obsesiones de Hitchcock. El hecho de que el propio Hitchcock haya propagado el rumor de que el final le había sido impuesto y de que él quería mostrar a la familia llegando al Golden Gate cubierto de pájaros amenazantes, no hace más que profundizar el mito que el propio Hitchcock construyó de una manera tan genial, sabiendo que la interpretación de sus Films continuaba fuera de ellos. Esto, además, apoyado en su propia influencia y en la confusión general que le gustaba crear afirmando de manera concluyente las mas disparatadas aserciones que condujesen a disfrazar aún más de artesanía su trabajo de artista.

 


Otro gran escritor especializado en aplicar el campo de la psicología al cine es Francoise Regnault, quien escribió que LOS PÁJAROS es el film que cierra totalmente el sistema hitchcockiano. Para Regnault, los pájaros, son la encarnación final sobre el objeto maligno, son la contrapartida del reino de la ley maternal, y es precisamente esta conjunción entre el objeto maligno de fascinación y la ley maternal lo que define el núcleo de la fantasía Hitchcockiana. Regnault llega a la conclusión de que en LOS PÁJAROS, el maestro puede, finalmente, expresar de manera absolutamente brutal, todo aquello que en sus anteriores Films eran insinuaciones, referencias y tramas. La ironía final de Hitchcock sería la de retratar el elemento contranatural que viene a amenazar, a perturbar, la vida ordinaria, como justamente hacen las aves, quedando retratado de forma magistral en los maravillosos y pragmáticos minutos finales.


También hay otra teoría, y es la de la repetición. Los loros repiten, la raza humana repite, todos se reproducen. Los pájaros migran y cíclicamente vuelven a migrar «¿es que nunca dejarán de hacerlo?», se dice en el film. Los pájaros al romper con la repetición de su conducta y tornarse impredecibles, reducen la esperanza de futuridad a un mecanismo de repetición. Esta idea se ve bien en la escena previa al ataque a la escuela. Melanie está esperando por los niños y los pájaros, cuervos, en este caso, que son aves que también emiten "voces" y pueden "decir" palabras pero, a diferencia de los loros, no pueden ser enseñados, se van congregando a su espalda como en una simetría inversa de San Francisco de Asís. A su vez los niños dentro del colegio están realizando una ritualización social: cantan una rima, establecen un ritmo, y Hitchcock usa este ritmo para mostrar cómo los pájaros se van agrupando. También el lenguaje, la repetición y el entendimiento están presentes. Los niños cantan una especie de rima que consta de repeticiones y acumulaciones de versos, que se van superponiendo entrecortados y cada vez van perdiendo más significado. A medida que esto ocurre, los pájaros van creciendo en número como constituyéndose en metáfora de la situación. Oídos pero no vistos, los niños entonan los versos pasando del sentido al sinsentido, avanzando y retrocediendo, sin una clara trayectoria narrativa, de alguna manera describiendo sketches de una fallida domesticidad heterosexual.
 


Tanto en San Francisco como en el microcosmos de Bahía Bodega, la presencia de Melanie es magnificada por la moral reinante. A priori ya es juzgada éticamente, su comportamiento está basado en los rasgos de sociedad moderna. Inclusive la culpan que los ataques de los pájaros, porque comienzan cuando ella llega. Aquí entra a jugar otro tema Hitchcockiano y católico por excelencia, puesto en LOS PÁJAROS con una sutileza llamativa: el inocente perseguido, que es juzgado culpable aún cuando no existan pruebas de su culpabilidad. Entonces tenemos el tema de la culpabilidad y el tema ético resumido en un solo personaje. Cuando Melanie es atrapada en la cabina telefónica pasa a ser testigo del horror, allí todos los inocentes y los culpables quedan atrapados en las jaulas invisibles donde fuerzas incomprensibles se aprestan a destruirlos. Melanie simboliza la ambigüedad ética de la modernidad tardía, su paso de pecadora, a santa a posteriori es signo de las contradicciones sociales.

Otro tema que llama la atención es la banda sonora. Esta es una de las maneras más interesantes que tiene Hitchcock de controlar la ficción a través de un elemento. La música, como parte constitutiva de la puesta en escena, es una declaración de principios. Aporta una dosis de naturalismo a la veta netamente fantástica del film, y sin embargo, la banda sonora totalmente "antinatural",establece otra apertura: una dimensión en la cual el sonido aporta "más" de lo que debiera escucharse en tales situaciones. Hitchcock parte de la concepción de que menos es más, para llegar a la conclusión de que la complejidad de una situación puede representarse por las sucesivas cadencias. La ficción se construye con lo que se omite. La banda sonora debe ser una extensión del resto de los elementos; con sus aportes y su función de complemento. Un ejemplo: MEMORIAS DE AFRICA no sería esa obra maestra que es en sí, sin tan maravillosa fondo musical... Por ejemplo: al usar grabaciones procesadas de sonidos y ruidos de diversas aves, durante los ataques, se resaltan las características de: antinaturalidad, diversificación, incertidumbre y confusión. Al mismo tiempo los sonidos funcionan como hermanos gemelos de las escenas de terror. Es importante la idea de aportar desde el complemento. Diferente sería el caso si Hitchcock hubiera puesto los mismos sonidos en situaciones que no fuesen de ataque; o si un personaje recordase los ataques y su paso por Bahía Bodega. Allí todo estaría desplazado, el aporte sería directo, forzado y no complementario. El carácter de una escena debe estar construido por las tensiones que en sentido oblicuo, moldean una visión a través de cada elemento del film: guión y montaje.

 

 

Es interesante notar que el pájaro elegido por Hitchcock en las escenas mas fuertes siempre es una gaviota. Y es la misma del primer ataque a la lancha. Las gaviotas simbolizan la luz diurna y según varios mitos, guardaban esta luz en una caja para poder controlarla. Los cuervos robaron esa luz para poder conquistar el fuego. Haciendo una semejanza con el film, Melanie y Annie han perdido esa luz, esa guía, y para recuperarla deben volar de noche, a ciegas, sin rumbo o con destinos inciertos, buscando algo que las regrese a la claridad. Simétricamente, la luz de la linterna de Melanie alumbrando el ático, es atacada por los pájaros que también irrumpieron por la chimenea. Esa nube de pájaros indiferenciada, destrozando el hogar invoca la oscuridad. La oscuridad de los pájaros ensombreciendo el cielo, cubriendo el pueblo de Bahía Bodega

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Hay muchos otros sentidos directos sobre la película, pero sería mi articulo ya demasiado largo. Quiero decir a todos los que hayan llegado hasta aquí leyendo esta teoría sobre LOS PÁJAROS, que intenten ver de nuevo el film, que lo analicen y verán como terminará siendo una de las mejores películas que jamán hayan visto y sobre todo, sentido.

Sin atajos diría Alfred Hitchcock, no hay historia. Melanie toma sus atajos, literal y metafóricamente. Pero estos atajos, lejos de simplificar la situación, la van a complicar la vida y acelerar el desenlace. Pero, ¿qué hacer entonces? Si no tomamos atajos, nos quedamos en el mismo lugar, o dando vueltas sin llegar nunca, como le sucede a la maestra de la escuela. La historia de Melanie es la historia de un viaje terapéutico de despojos y conquistas parciales. Por los atajos, entra y sale, la vida... O tal vez aún queden preguntas en el aire:

¿Qué somos, para qué hemos venido?...