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ESPLENDOR EN LA HIERBA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

" ...Pues aunque el resplandor que en otro tiempo fué tan brillante hoy está por siempre oculto a mi mirada.. Aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria de las flores..no hay que afligirse, porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo ".

 

 

 

Elia Kazan cuando preparaba el reparto de la película, les ofreció a Elizabeth Taylor y a Monty Clift los protagonistas principales, pero después de hacer las pruebas, no vió esa luz que necesitaba para dar vida a Bud y Dennie... !!LASTIMA!!, porque estoy seguro que Liz y Monty nos hubieran ofrecido otra vista totalmente diferente de los personajes. Se barajaron otros nombres pero al ver juntos a Warren y Natalie: la complicidad de la pareja, el interés de ambos por sus papeles y el resultado en pantalla....Kazan respiró profundamente y dijo:

-" Ya tenemos el 90 por ciento de la película-". Lo demás queridos amantes del cine lo iremos trazando con un delicado lápiz muy, pero que muy suave."-

 

Esplendor en la Hierba es, sin lugar a dudas, un film que ha influido mucho en mi vida por motivos de toda índole y por considerarla una de las joyas del cine, que nunca, pero nunca me canso de ver....Por eso mismo....

!!Es la que mas cerca tengo de mi corazón!!.....

 

 La película,  fue dirigida por Elia Kazan, el mismo de La Ley del Silencio, Un Tranvía Llamado Deseo o América, América, aunque también muy conocido por delatar a sus compañeros comunistas en la caza de brujas norteamericana, este detalle le causó muchísima controversia cuando se le concedió el Oscar Honorífico a toda su carrera. Pero yo siempre apunto que el arte cinematográfico debería estar totalmente separado de la política, nunca se debe juzgar a un actor, una actriz o un director por sus ideas en este aspecto. Alguien me dijo en una ocasión que el arte está por encima del bien y del mal. Centrándome en Kazan, creo que esas palabras tienen un enorme sentido. ESPLENDOR EN LA HIERBA, supuso el debut cinematográfico de Warren Beaty, actor del que su hermana, Shirley MacLaine, llegó a decir que debía de ser la única mujer en Hollywood que no se había acostado con él. También el lanzamiento definitivo de una bellísima Natalie Wood, dando vida a Dennie, personaje que parecía escrito exclusivamente para ella..

La película cuenta la historia de Bud Stamper y Dennie Loomis, dos enamorados que no consuman su amor porque las convenciones sociales estipulan que antes deben casarse. El padre de Bud quiere que su hijo vaya a la universidad, que sea un hombre de provecho, cuando el muchacho realmente ansiaba tener un rancho propio y trabajar el campo. Todo un drama de los que ya no se hacen, y con un final que se queda grabado en tu memoria. Esplendor en la Hierba es de esas películas en las que uno, cada vez que la ve, se cerciora de cosas en las que no había reparado antes, y comprende mejor los personajes. En mi opinión, en ella se relatan de magistral forma problemas universales como el conflicto generacional entre los padres y los hijos; las convenciones sociales y el "qué dirán", que reprimen y torturan a los individuos; el amor pasional truncado; la aceptación de las personas de su sino...La hija aprende a perdonar a su madre, que tanto y tanto la torturó con que tenía que llegar virgen al matrimonio, pues comprende que al fin y al cabo es una persona, y comete errores. Bud, aunque quiere a Dennie, se resigna con la vida que tiene, y años mas tarde, al final del film cuando está con su vulgar mujer y su rancho, admite que "no piensa mucho en la felicidad, es mejor aceptar las cosas como vienen". Y Dennie, con un esplendoroso vestido blanco, de familia humilde, parece decirle:

- "¿Por esta vida que llevas me dejaste?-

La película destila poesía por los cuatro costados. La escena en la que Dennie, ya desequilibrada, mira el plato lleno de comida que su madre le ha preparado para que se mejore, y se levanta para irse a su habitación, cuando mencionan a Bud en la conversación:


-Dennie, tienes que sobreponerte -le dice su madre.


-Mamá, no puedo comer, no puedo estudiar, no puedo mirar a mis amigas. Quiero morirme, quiero morirme -le confiesa Dennie.

La escena de la bañera en que Dennie enloquece, gritándole a su madre que es una chica "buena y virgen", como ella quiere, y que por eso mismo su vida se ha ido a la mierda. Otro momento cumbre, cuando quiere recuperar a Bud teniendo sexo con él en un coche, este se niega, preguntándole dónde está su orgullo:


-¿Orgullo? ¿Orgullo? ¡Yo no tengo orgullo! ¡Yo no tengo orgullo! Quiero morirme... sólo quiero morirme -le responde Dennie.-

Para no revelar el final solo os diré que al revisarla de nuevo no he podido evitar soltar una lagrima por las emociones que sin duda despierta tan conmovedora y poética historia... soy de lágrima fácil, lo siento.
 

 Ella ya va a casarse con otro chico, pero tiene que verle, necesita verle.....

-Ese es mi hijo, - le dice Bud a Dennie-

 

 

 

Una secuencia trágica y unos minutos finales grabados con hilo de oro por el maestro Kazan. Dennie coge al niño, como si fuera suyo o parte de sus ilusiones maltrechas, sosteniendo lo que podría haber sido su vida con Bud... si no existiera otra gente en el mundo. Estos son algunos de los versos de la oda del poeta británico William Wordsworth titulada "Intimations of mortality from recollections of early childhood" de las que se valió el cineasta Elia Kazan, a la hora de llevar a la gran pantalla esta obra, encargo del propio Kazan al dramaturgo William Inge, quien posteriormente recibiría el oscar al mejor guión. Sobre amores imposibles en tiempos difíciles...Inge situó la trama en su lugar de juventud, el sureste de Kansas...Ambientada en la transición legendaria de los años 1928 al 1929 y su catastrófico crack bursátil que pobló de suicidios colectivos las calles del país... llegando incluso a generalizarse en aquella época con cierto toque de humor macabro:..."eran tantos los cadáveres en la calles que uno tenía que ir esquivándolos por doquier.". Es curioso el planteamiento de la obra, máxime si uno está al tanto de lo ocurrido en la azarosa vida de este cineasta considerado durante tanto tiempo y hasta el año de su muerte en 1999 como un traidor por los compañeros de profesión... Kazan en esta obra se ríe de la corriente ortodoxa de la espartana y rígida moral del pueblo americano...aquella que diferenciaba a los hombres ambiciosos de los mediocres y que tan sólo compartían el sonrojo de lo no establecido moralmente...el desliz fuera del matrimonio...la mujer entregada al hombre durante el matrimonio y reprimida antes del mismo para diferenciarse de ese otro prototipo de mujer pecadora...y a ese hombre condenado a competir en la inmensidad de un mundo en donde guardar las apariencias contribuye a mantener incólume la rectitud moral de una nación hipócrita. Con una espléndida banda sonora a cargo de David Amram y la sorprendente fotografía colorista de Boris Kaufman, Elia Kazan ensambló los engranajes de su obra maestra, que entre otras cosas y además de dar continuidad a su famosa difusión de la escuela del método de Lee Strasberg, supuso la presentación en la gran pantalla del hermano de la actriz Shirley McLaine, Warren Beatty...y el renacimiento de una ex-niña prodigio: Natalie Wood...el propio Inge parece ser que se reservó un pequeño papel como reverendo, lanzando su discurso sobre la futilidad de almacenar riquezas corroídas por el orín y las polillas en la tierra , y no en el cielo...Todo esto, según la prensa sensacionalista del momento, con el propósito de permanecer lo más cerca posible de Beatty, del que se comentó estaba totalmente enamorado.
 

 

ARGUMENTO

 


La película comienza en 1928 en el sureste de Kansas. Los dos protagonistas: Bud Stamper y  Deanie, se aman dentro de un coche y frente a una hermosa cascada... Pero Deanie fuertemente influida por la represiva educación de su madre, la señora Loomis,. se resiste a perder su virginidad antes de consumar el sagrado matrimonio... Deanie es hija de uno tenderos de ultramarinos de clase media-baja. Una madre que intenta inculcar unos valores fuertemente cristianos en su mentalidad..., y un padre más permisivo. Ambos están encantados con el novio de su hija, Bud, que es de una familia adinerada de la zona...Su padre, Ace Stamper , es un rico empresario de petróleo cuyas acciones de empresa no cesan de subir en bolsa...Cojo debido a un reciente accidente por una caída desde lo alto de una plataforma petrolífera, intenta inculcar a su hijo su competitivo carácter de ganador...Su madre, la señora Stamper es una mujer silenciosa que acaba de traer recientemente de Chicago a la hermana pequeña de Bud, Ginny, una conflictiva e incomprendida muchacha que acaba de abortar fruto de una relación esporádica con un mafioso de Chicago....Ace se siente enormemente avergonzado por la actitud de su hija Ginny, por lo que deposita toda su confianza en su otro hijo Bud...La vida separa a la pareja, mientras Bud hace su vida en Yale con un rotundo fracaso....en un restaurante de New Haven conocerá a Angelina, una camarera de origen italiano con la que terminará casándose y teniendo un hijo y otro en camino en un rancho del sur de Kansas...

 

 



Deanie, tras superar una tremenda crisis en un centro especializado, conocerá a Johhny, un compañero interno también, cirujano de Cincinnati con el que pretende casarse....En el medio, 1929 un nuevo y catastrófico año, que supuso el desplome bursátil y la subsiguiente ruina y desesperación de una sociedad que comenzó a autodiezmarse con cadáveres por todas las aceras, el señor Ace entre ellos...Los Stamper se arruinan, mientras que los Loomis se enriquecen ya que vendieron por azar, para costear el psiquiátrico de su hija, las acciones a tiempo...

Al final, Deanie visita acompañada de sus amigas de instituto el rancho de Bud...

 

Una secuencia inolvidable


"Aunque mis ojos ya no puedan ver ese puro destello que en mi juventud me deslumbraba, aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores, no hay que afligirse, porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo."

 (William Wordsworth)


Este clásico en cierto modo cambió mi vida, eran años jóvenes, los senderos por donde caminaban no estaban definidos, y el film agitó todo, pasando a ser para mi mente de cinéfilo de visión obligada, tal vez por ello, de vez en cuando la veo con el mismo interés de aquellos años. Viéndola he sentido ganas de llorar casi a cada momento, y eso que no me considero muy sentimental.. Pero sí admito que no tengo reparos en llorar a moco tendido cuando una película consigue que se me salten las lágrimas. Será que estoy abierto a ellas, y que no hay muchas cosas más reparadoras que vaciarte de lágrimas a solas mientras ves un drama que te vapulea sin piedad y te preguntas si no tendremos en el fondo más de masoquistas, de lo que nos gusta admitir. Puede que se deba a que mi empatía con la película ha sido máxima y me imagino en la piel de Deanie y de Bud, siento ese rugido que golpea las cadenas y libra una batalla perdida contra los muros del anquilosamiento. También pienso que se deba a que conecta demasiado con mis sentimientos más profundos, con esa parte de mí mismo que disfrazo y disimulo cuando hay gente delante. A que es como un puñado de sal arrojado sobre esa parte que siempre siento en carne viva, que a veces palpita dolorosamente ante los estímulos que me tocan el alma y que me causa ganas de llorar sin que yo entienda bien por qué. Después se alivia el escozor transformándose en una esencia dulce que calma y tonifica, dejando al final un poso melancólico que nunca acaba de disiparse. No comprendo bien las razones, pero eso suele suceder cuando algo nos roza una parte fundamental de nosotros mismos. Nos llega tan adentro, que no podemos ver hasta dónde... Sólo sentirlo. Para muchos, éste no será más que un drama romántico en aquella época en la que el agonizante "star system" aún daba sus últimos coletazos, encumbrando hasta extremos inauditos a estrellas que, aún sin estar excepcionalmente dotadas para la interpretación, eran resaltadas por una campaña de publicidad y de márketing y por ciertas cualidades como la belleza física. Eran años en los que el público acudía en masa a ver en la pantalla las proezas de su estrella favorita, encumbrada por los masa, era muy habitual ver desfilar rostros que brillaban durante una época y solo los mitos siguen vivos. El ejemplo clarísimo lo tenemos en Marilyn, por supuesto. También Natalie Wood, otra de las actrices malogradas de Hollywood, se labró su hueco en ese tortuoso paseo de la fama que terminó con una extraña muerte.

 

Para muchos, éste puede que sea un film cargado de tópicos y estereotipos que tienden a perpetuarse en el océano del tiempo... Pero para mí es un himno a la vida y al amor. Aunque los tiempos cambien, seguirá habiendo Deanies y Buds, familias cegadas por el status social y el qué dirán. Personalmente, creo que Kazan no exageró  y siempre, en algún lugar, hay familias que se comportan como lo hacen las de Deanie y Bud. Que anteponen otros intereses a los del amor y hacen todo lo posible para separar a unos jóvenes que no han cometido más delito que enamorarse. Y si eso es un delito, entonces todos tenemos pena de cárcel.
Esta trágica historia de un amor de juventud truncado no es sólo un espejo de declaraciones de amor. Es todo un reflejo, llevado hasta extremos crueles, de una doble moral que siempre ha persistido y persistirá. Deanie, una Natalie Wood que me ha encogido el alma hasta el punto de no dejarme casi ni respirar, expresa con desesperación la terrible y descarnada verdad de esa doble moral en una de las escenas que me han impactado para el resto de la vida. En esa secuencia, una de las mas famosas de la historia del cine, ella, harta de ser considerada una "chica decente" y sufrir, las consecuencias de la frustración al tener que reprimir su deseo sexual, grita, sin tener ya nada que perder:

-"¡Yo no tengo orgullo!"-

 
Confieso que Natalie Wood llegó a alcanzar su cumbre como actriz, porque me hizo olvidar que Deanie era un personaje de ficción. Ese grito desaforado era el grito de todos los que alguna vez se han encontrado ante un muro de incomprensión, represión impuesta y malevolencia. Warren Beatty, sin estar a la altura de su partenaire, también en alguna ocasión golpeó mi pecho. A lo mejor es que me duele terriblemente observar cómo se destruye el amor más hermoso y cómo las personas se condenan a ser más infelices. También puede ser el reflejo de mi propio miedo a la fragilidad de los sueños. Todo lo que no volverá de aquellos años que se fueron.....un viaje a los mismos para no regresar jamás. Hay un proverbio chino que dice que la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida son cosas que nunca vuelven atrás, lo mismo ocurre con "Esplendor en la hierba": es volver a recordar al mismo tiempo que pasan las cosas en la película. Es vestirse para el baile de instituto, es ir de fiesta para llorar después o sentirse decepcionado. Dejar que la historia de dos jóvenes en sus mundos pase, para que al final nos bloquee con un golpe certero. Este film posee una belleza intemporal, atrayente, amada, pero lo que sé es que la imagen de Natalie Wood entrando en la casa del que una vez fué su amor me deja fuera de combate. Es como cuando sólo quiero ir a un lugar pero no puedo, está en mi mente, estuvo en mi vida. Quizá es sólo recordar... !! Quizás.!!!.

Cuando una película entra en ti y te hace sentir que ya forma parte de tú vida, cuando sientes nostalgia de la historia contada, eso es CINE. Natalie Wood, está memorable y siento nostalgia por ella, dolor por su injusta desaparición... Respecto al poema en el que se basa el título, "Esplendor en la hierba", yo lo recitaría a la industria del Hollywood de aquellos años... ya que nada podrá devolver el esplendor a este tipo de films, porque su belleza siempre subsistirá en nuestros recuerdos. Mi admiración a Kazan por regalarnos la escena de la bañera: esa locura que no es locura, es amor, amor juvenil, ansia, ¿quién no ha sentido?.

 - No mamá, no me ha mancillado, no, ja ja ja-

 Y el final, cuanto dice sin necesidad de apenas diálogos, ni artificios... !!Qué grande es el cine!!.


Obra maestra de E. Kazan, pero no menos de su guionista, William Inge, que recibió un óscar por su trabajo. Un drama que te impide apartar la vista de la pantalla por su intensidad, su gran carga narrativa, y que te hace pensar con cierto halo de melancolía en cuántas cosas han evolucionado desde los años en que está ambientado el film: la educación, la familia, las relaciones personales e íntimas, y tantas otras cosas. La pareja protagonista transmite una química amorosa como pocas, en especial Natalie Wood, sin duda favorecida por ese rostro angelical que tanto dá a su papel. Un jovencísimo Warren Beatty, que con su corrección y moralismo inculcado desde niño por la figura paterna, borda su papel. En definitiva una gran película que hizo llorar a más de uno, pero que al mismo tiempo aporta una gran enseñanza basada en la creencia de que el amor verdadero solo aparece una vez en la vida y debemos afrontarlo desde nuestro interior más íntimo para no arrepentirnos en el futuro... La he visto más de siete veces, y nunca me canso. Cada vez le encuentro algo en lo que no me había fijado anteriormente. Primero, la historia, luego, el retrato de los caracteres y las mentalidades, después la ambientación, la banda sonora, y reconozco que nunca la he visto sin emocionarme en la secuencia cuando le toca a Deanie leer en clase... Kazan, ha sabido recrear toda una galería de personajes de forma totalmente creíble: obviando a los dos protagonistas, de los que sobran palabras, hay que señalar al Sr. Loomis, sencillo y asertivo; la Sra. Loomis, retrógrada y cerrada; el Sr. Stumper, ambicioso y prepotente; la Sra. Stumper, anulada por él. Estos personajes, aunque son casi secundarios, son tratados como verdaderos protagonistas. El final no es feliz, pero es grande, Kazan lo hace muy bien al caracterizar a Deanie como queriendo seguir adelante, pero sin haber olvidado a Bud. Supo retratar muy bien esa espina que nunca se desclava.

No puedo emplear mas adjetivos, mi caja de pandora se agota ante tantos recuerdos, tanta belleza....No me cabe duda de que este cinefilo que escribe apasionado sobre el Septimo Arte, tiene films que me han seguido toda mi vida, los que me conocen adivinarán sus titulos, pero ESPLENDOR EN LA HIERBA es como un remanso de amor, de futuro y aunque todos nos revolquemos en el lodo del sentimiento mas viejo del mundo, no por eso dejar de hacer un daño irreparable....

 

 

La vida continua...pero como dice el poema mas bello del mundo:

 

" ...Pues aunque el resplandor que en otro tiempo fué tan brillante hoy está por siempre oculto a mi mirada.. Aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria de las flores..no hay que afligirse, porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo ".