GIGANTE

UNA EPOPEYA QUE NOS DEVUELVE AL CINE DE SIEMPRE.

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando se preparaba GIGANTE, Elizabeth Taylor estaba en la cúspide de su carrera, sin haber rodado aún ÚN EL ÁRBOL DE LA VIDA, LA GATA SOBRE EL TEJADO DE ZINC, DE REPENTE EL ULTIMO VERANO y la que seria su coronación como actriz: CLEOPATRA. Su belleza iba mas allá de lo inimaginable, su fotogenia no tenia precedentes y su vida privada ya comenzaba a teñirse de altos y bajos, ella era EL CINE, y su presencia en GIGANTE es tan poderosa que salvo James Dean, logró eclipsar a todo un reparto de lujo... No estoy hablando de una actriz cualquiera, fué la mas grande estrella, y el nombre mas importante que junto con el de MARILYN MONROE, ha fabricado Hollywood, me estoy refiriendo a una de las reinas del cine. GIGANTE como película lo reúne todo, tiene la magia de remontarnos a los mejores años de nuestra vida, y no tengo ni la mas minima duda de que hablar o escribir sobre ello, va a ser un placer orgásmico al que no pienso renunciar. Es uno de mis Films fetiche, lo tengo en un lugar privilegiado de mi mente de cinéfilo. Basado en una novela de Edna Ferber con guión de Ivan Moffat, la escritora quiso que el papel de Jordan Benedict fuera interpretado por Marlon Brando, pero la Warner, a la que había vendido los derechos, no accedió. Brando pidió una cantidad superior a la que cobraba Elizabeth, Edna Ferber que era una mujer muy temperamental demandó a la productora, El día del estreno fué todo un acontecimiento artístico y polémico en muchos sentidos, y muy triste, no solo por la ausencia de la escritora, sino por James Dean, el cual había fallecido en accidente automovilístico sin llegar a ver su portentosa interpretación de Jett Rink en pantalla.

Estamos ante una obra maestra, un extraordinario film que destaca con éxito en todas sus facetas; en la soberbia dirección de George Stevens, en su banda sonora, en la solidez y redondez del guión y de la propia historia, por todos los decorados y en las impresionantes interpretaciones de los actores, de todos ellos, entre los que por supuesto destaca en primer lugar una sólida Liz Taylor, un inolvidable James Dean, y un casi perfecto tejano en Rock Hudson. Todo esto hace del film algo realmente GRANDIOSO o GIGANTE. Cuando una cinta de tres horas pasa como si solamente hubieran transcurridos cuarenta minutos, eso quiere decir que se está delante de algo muy especial. Solo esto sucede con las obras maestras, y GIGANTE demuestra con creces que lo es. Su tema es la vida, la vida en todos los aspectos y amplitud; el amor, los proyectos, la familia, los hijos, la amistad, las frustraciones, los éxitos, el trabajo, los cambios generacionales, las ilusiones, la competitividad, la muerte, los cambios, la discriminación, la vejez, las injusticias, la esperanza... ¡la vida! Todos los factores de la vida, son los grandes argumentos de ella. Se habla también del tiempo que hace que la vida y los acontecimientos pasen sin que nosotros apenas nos demos cuenta, de esa vida que va configurando como personas, que nos hace crecer, que nos hace disfrutar de cómo éramos y de cómo seremos.


En definitiva, yo diría que está en esa lista de las diez mejores obras maestras que hay que ver antes de marcharse de este mundo.
 

GIGANTE se centra en las vivencias de la familia texana Benedict, con el matrimonio formado por Jordan Benedict y Leslie Lynnton, sus hijos y un trabajador de la casa llamado Jett Rink. Trío excepcional de estrellas para este drama familiar en el cual lo más destacable es su espléndido retrato y los conflictos entre los mismos, que van confeccionando la extensa trama de disputas familiares y generacionales, amores improbables y diatribas antirracistas. El director George Stevens es el encargado de realizar esta epopeya sureña llena de ambiciones, arrogancia, odio, afecto y orgullo, con personajes conservadores y clasistas, contrapuestos con mentalidades abiertas y modernas, comprensivas y altruistas, en una definición psicológica admirable. La película, muy extensa y con un gran empleo de los escenarios naturales como catalizador, mantiene un ritmo adecuado en sus dos primeras horas, acelerando los hechos de manera desenfrenada a partir de su segunda hora sin permitir el adecuado acomodo emocional en la simplificación escénica hasta la llegada de un clímax vigoroso y de gran pujanza dramática. La trivialidad de algunos planteamientos no oscurecen el mensaje antirracista y anticlasista que desprende el film, añadido a las acciones confrontadas y derivadas de la actitud conjunta de unos variopintos caracteres interpretados de manera extraordinaria por todos los actores, en especial un excelente James Dean, quien compone magistralmente su habitual personaje huraño, misántropo y sensible. A su lado, una actriz que pronto se convertiría en un sex símbolo, Carrol Baker y dos nombres de su misma generación con aura de rebeldía, Dennis Hopper y Sal Mineo, ambos reflejados en el talento de Dean, quien falleció poco después de concluir su trabajo, debido a un fatal accidente de tráfico convirtiéndole en uno de los grandes mitos del cine de todos los tiempos. James Dean era mucho mas que un actor, era el propio método andante del Actors Studio, donde estudió y creo sus personajes, dándoles categoría mítica a la institución.

GIANT, es uno de los clásicos que no puede faltar en la videoteca de un buen cinéfilo, y para hacer una afirmación de tal calibre no sólo me baso en la percepción personal sino en el criterio del National Film Registry, Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, que en 2005 incluyó esta película entre los largometrajes que preserva por considerarla "cultural, histórica o estéticamente significativa". Jordan Benedict, interpretado por Rock Hudson, es el dueño de una extensa hacienda. Conoce a Leslie en Maryland y los dos jóvenes contraen matrimonio, pero muy pronto comienzan a darse cuenta de que hay muchas cosas que les separan porque son bastante diferentes, aunque eso no impedirá formar una familia y criar tres hijos. La hacienda Benedict es ganadera pero tras descubrir petróleo en sus tierras el matrimonio es presionado para que la actividad principal sea el oro negro. Jett Rink, es un empleado de Benedict algo conflictivo que termina siendo dueño de una parte de la tierra en la cual, posteriormente, también encuentra petróleo, lo que le permite convertirse en un hombre muy rico. Aún así Jett es infeliz por la frustración que le provoca su amor por Leslie, a la cual intentó conquistar. La película relata el devenir histórico de una familia que, aunque al principio se resiste, finalmente cede ante las presiones para convertir su hacienda de ganadera a petrolera. Muestra cómo la riqueza del petróleo impacta en sus modos de vida y en los desafíos que les surgen como padres a la hora de educar a sus hijos. También muestra el racismo y la discriminación de la época hacia los ciudadanos de origen mexicano, que estaban en un punto social crítico en la mayoría de los territorios sureños.

 


CONSIGUIÓ LOS SIGUIENTES PREMIOS:

Premio Oscar 1957: al mejor director (George Stevens).


Premio DGA 1957: la mejor dirección


Premio Photoplay: Medalla de Oro 1956.


Premio David di Donatello 1957: la mejor película extranjera.

 

 

1938 fue el año de una película que marcaría un antes y un después en la Historia del Cine. LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ, se presentó a bombo y platillo como la primera película rodada a color y como el primer gran relato cinematográfico. Más allá de los ejemplos de Griffith, Eisenstein e incluso Stronheim, que trató de realizar películas de ocho horas como “Avaricia”, con cien horas de material en bruto rodado, esta producción de David O´Selznick logró desbancar a lo anteriormente rodado, pues todo lo que podía pedirse al cine, sonido y color, estaba ya allí construyendo una historia que superó a la de “El nacimiento de una nación”. Aquella adaptación de la novela de Margaret Mitchell sobre la historia de América durante la Guerra de Secesión ha cautivado a varias generaciones de espectadores. Casi 20 años después, George Stevens trató de contarnos una nueva historia de América con su película GIGANTE.. El resultado fue también un éxito, aunque menor que el que logró LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ. En sus 201 minutos, Stevens nos narra la evolución social americana mediante la historia de Jordan Benedict, ganadero de Texas, y Leslie, la mujer con la que acaba casándose. El film, relata la vida de los dos personajes desde que se conocen hasta que nacen sus nietos. La película se muestra crítica respecto a diversos aspectos de una sociedad en evolución. La mirada es esperanzadora, pues diversos baches como el racismo, la educación o el machismo son presentados como fenómenos en vías de extinción a medida que las etapas históricas mostradas en el film van sucediéndose. Todos estos aspectos negativos de un joven país como es EEUU se encuentran anclados en una forma de ver el mundo que se transmite de padres a hijos. El mundo tradicional, con sus cosas malas y buenas, se ve constantemente amenazado por un progreso no siempre positivo. La comercialización del petróleo acaba imponiéndose al negocio ganadero. La ambición del poder y del dinero se ve representada en la figura de Jett Rink, que acaba heredando unas tierras en las que descubre el ansiado oro negro.


A pesar de la visión arcaica del mundo que Benedict posee, heredada de su padre y de su abuelo, quienes comenzaron con el negocio en aquellas tierras, el personaje se nos muestra poco dispuesto al cambio. Las personas que tiene en torno suyo le ayudan a modificar sus planteamientos: su mujer, sus hijos, sus nietos… Leslie representa a la mujer moderna, siempre dispuesta a debatir cualquier cuestión y a defender sus derechos, haciéndose valer. Sus hijos, por otro lado, reniegan de la herencia familiar amasada por su padre, prefiriendo dedicar sus vidas a otras cuestiones antes que a cuidar del ganado. Además, tanto la mujer como los hijos entran en contacto con la comunidad india afincada en las tierras de Jordan. Este, en un principio reacio a relacionarse con las gentes de dicha raza, acaba abandonando su posición clasista. Rink representa a la figura del luchador equivocado, que piensa que el dinero lo da todo. Su empecinamiento en progresar viene dado por la envidia y la ambición de encontrarse por encima de los que le han estado manteniendo a cambio de su trabajo. Todo un juego de personajes, donde todos coinciden en una sola cosa, la familia lo es todo, pero el poder y el dinero ya se encargaran de apartar los unos de los otros. Pocas películas tienen la virtud de durar mas de tres horas y tener al espectador atrapado desde el minuto uno, sin que éste pierda su atención. El misterio está en su ágil desarrollo, su magnifico guión y el retrato social del paso de la vida en una parte de Texas durante el segundo cuarto del siglo XX. Y lo muestra a través de la historia de un matrimonio, formado por un buen hombre, de costumbres un tanto rudas, que ha crecido portando los prejuicios de su entorno, acostumbrado a que todo se haga conforme a su voluntad, y su esposa, venida del Este, también de una acomodada familia, es una mujer independiente e inteligente, una extraña en su nuevo hogar, para la que algunas de las costumbres imperantes son inaceptables. El tercer personaje es un regalo que nos dejó el actor James Dean, que ambiciona todo lo que posee su patrón, incluida su mujer, y que tras descubrir petróleo, creerá erróneamente que todo puede comprarse con dinero.

 

Tanto la película como la novela en la que se basa, muestran los prejuicios de raza, de clase y de género en el estado de Texas desde los inicios de la década de 1920 hasta mediado el Siglo XX. Aunque de forma más suavizada que la obra de Edna Ferber, y sin incómodas estridencias para no herir al público estadounidense, la trama adaptada por los guionistas Ivan Moffat y Fred Guiol, va mostrando la carencia de fundamento de esos prejuicios, dando como resultado algunas escenas realmente memorables y pocas veces vistas en el cine hasta entonces. El joven terrateniente, es el heredero de una casta que se hizo rica al precio de unos centavos por acre, ejemplifica la grandeza criticada por Ferber, el complejo de superioridad de los grandes propietarios y potentados anglosajones de Texas, convertidos. Siente prejuicios hacia los mexicanos y los indios, valora a la gente cuanto más posee, y concibe el papel de su mujer como fiel esposa y madre de sus hijos, y al menos el varón, que está destinado a heredar y conducir, como hizo él mismo, el negocio familiar. Sin embargo habrá de lidiar con el carácter independiente de su mujer, reacia a adoptar un papel sumiso: La secuencia protagonizada por Elizabeth Taylor con los hombres del lugar mientras tratan asuntos de política, vedados a las mujeres, que han de retirarse a otra habitación, es impagable y extraordinaria, donde ella se niega a aceptar el racismo o la falta de compasión de su marido hacia los mexicanos, quienes con su duro trabajo mal pagado, son los que sostienen la grandeza del rancho Reata, o apoyando el matrimonio de su hijo con una india mexicana. El film muestra como un joven mexicano de la hacienda, muere combatiendo por los Estados Unidos en la II Guerra Mundial y a su regreso es enterrado con honores. El patriarca también tiene que enfrentar cómo su hijo, para él un hombre con pocas agallas, opta por la medicina en lugar del negocio familiar. La sociedad cambia en torno al matrimonio de los Benedict, y los cambios que trastocan su mundo, se evidencian en sus hijos, portadores de nuevos valores. GIGANTE contiene una deliciosa partitura de Dimitri Tiomkin llena de sutilezas, magníficos decorados y una fotografía espectacular, que da un realce de CINE 100 por 100... El éxito le acompañó en taquilla, convirtiéndose en la tercera película más vista de 1956.


Edna Ferber, fue una de las escritoras más leídas de su tiempo, ganadora del premio Pulitzer en por su novela “So big”, la cual conocería varias versiones para el cine, y aunque nunca estuvo muy satisfecha de las adaptaciones llevadas a cabo por Hollywood, salvo el CIMARRÓN de la RKO, la historia basada en la nueva frontera norteamericana, o SHOWBOAT, convertida en musical para la gran pantalla. En 1952 publicó “Gigante”, una novela crítica con Texas y la sociedad y cultura estadounidenses. Su adaptación al cine en 1956 tuvo tanto éxito, que se la comparó con Lo que el viento se llevó. Entre sus muchas otras novelas y obras de teatro cinematografiadas, también se encuentra IMPERIO DE TITANES. Su carácter era rudo, muy temperamental, se llegó a decir que el personaje de la hermana de Jordan Benedick, era un calco de la propia Edna Ferber.
 

Tras volver a ver GIGANTE, he sentido un placer inmenso de ver como James Dean realizaba un papel de inconmensurable talento y daba una excelente réplica a Elizabeth Taylor y a Rock Hudson. Yo hace muchos años pensaba que esto de los mitos se resumía a la etiqueta que algún infame crítico le atribuyó a un film o actor, como han hecho y seguirán haciendo con muchos, pero sin embargo transcurridos los años y mi cinefilia se consolidaba, comprendí su significado, y aquí en GIGANTE lo tengo mas que palpable, tras ver nuevamente la interpretación y el placer de observar a fondo a James Dean. No hay duda alguna, James se ganó la etiqueta de mito por algo más que fallecer a una temprana edad en un desgraciado accidente, cierta similitud con mi inolvidable MARILYN. Me alegra que por una vez se hiciera justicia en la Leyenda de los mitos del cine. En cuanto al film en sí, creo que se podría resumir en una virtud excelente que le da un tremendo carácter y absorbe al espectador del primer al último minuto. George Stevens encauza su historia otorgando en todo momento el ritmo adecuado y engrosando o reduciendo los minutos dedicados a cada secuencia con un pulso magnífico. Se podría decir así que, la labor de Stevens ante una historia que pudiera haber resultado toda una losa insufrible, es fantástica, por saber ofrecer además de eso, una ambientación de lujo y unas características en cada instante que a la cinta le vienen incrustadas en letras de oro.. También me encanta la forma de tratar los tabúes que poseía aquella sociedad observados desde el punto de vista de Stevens, que le da la vía adecuada e, incluso, se antepone a algunos de ellos mediante el protagonismo de Rock Hudson en la historia y muchas de sus reacciones, aunque él también tuviese defectos similares. Pero la cuestión no es esa, sino que cualquiera, por carencias que posea, puede anteponerse a otras de la misma índole y demostrar que no sólo están el blanco y el negro, y todo ello queda retratado aquí impecablemente.


Esta gran superproducción, que reúne a los grandes de la pantalla de los años 50, es muy digna de admiración por muchos aspectos. La trama gira en torno a un terrateniente, Jordan Benedict II, él esta empeñado en planificar su vida y la de los que le rodean según su esquema ideal de unidad familiar en la que su esposa debe ser el ejemplo perfecto de mujer sumisa, los hijos varones están destinados a dirigir el rancho y las hijas han de casarse con buenos partidos. Pero las cosas no van a salir como las ha planeado. La vida le irá dando grandes lecciones de humildad, mientras él no tendrá más remedio que ir aceptando los cambios y las decisiones que sus hijos irán tomando por sí mismos. James Dean introduce el elemento del hombre envidioso, que anhela todo lo que el patrón tiene: esposa bella e inteligente, un gran rancho, prestigio social... Cuando él hereda un trozo de tierra y descubre petróleo, este pequeño granjero se transforma en un hombre inmensamente rico que creerá poder obtener lo que desea gracias a su poder recientemente adquirido. Mientras vemos los avatares de dos generaciones de Benedict y comienza a existir la tercera generación, la trama nos va conduciendo por la evolución de los personajes y analiza en profundidad asuntos como el ciego orgullo por el renombre de un apellido ilustre, los prejuicios contra otras razas, el precio que hay que pagar por aceptar el progreso y el cambio, el vacío de la soledad, que no puede paliar ni siquiera un montón de dinero...Hermosa película de gran calidad en todos los apartados: actuaciones, fotografía, banda sonora... El único detalle que no me convenció es el maquillaje: no resulta convincente el envejecimiento de algunos personajes, sobre todos en la media hora final, donde intenta avejentar a Rock Hudson y Elizabeth Taylor, sin conseguirlo, pero aún y con todo ese pequeño tropezón, la película posee una gran belleza visual. Donde destacaría una vez mas las interpretaciones de James Dean y Elizabeth Taylor, inolvidables en unos papeles llenos de fuerza y química. Rock Hudson donde brilló siempre fué en las comedias al lado de Doris Day... Siento mucho decir que GIGANTE, no es una comedia.
 

La novela, Edna Ferber, no vendía los derechos de su best seller si no podía controlar algunos detalles, pero después de algunos desacuerdos aceptó y comenzaron los preparativos. El director George Stevens era un hombre culto que leía de todo y se informaba a fondo antes de dirigir una película. durante meses estudió el Estado de Texas, su literatura, sus paisajes y su historia, pero además de las localizaciones y el guión, sabía que lo más complicado podía ser el reparto. El reparto era fundamental para una película muy larga que debía sostenerse a base de muchas emociones. El papel de la chica de la alta sociedad de Kentucky que se casa con Jordan Benedict y se traslada al rancho texano de Reata, le fue ofrecido a Grace Kelly, que lo rechazó porque ya estaba preparando la boda con Rainiero de Mónaco. Audrey Hepburn fue descartada por ser demasiado sofisticada y Marlene Dietrich por ser demasiado teutónica. Elizabeth Taylor fue superando las pegas, tenía 23 años, ya era una de las grandes, y Rock Hudson, que estuvo a punto de perder este personaje, ya que se pretendía que fuese Marlos Brando, pero al final Rock interpretaria a Jordan Benedict, amigo de la actriz. La MGM cedió su estrella a la Warner por 175.000 dólares. Stevens quería a Alan Ladd, con quien había realizado “Raíces profundas”, para ser Jett Rink, pero al ver que era un personaje rural dijo que no. James Dean lo deseaba, pero en el libro Jett era un vaquero curtido, y Dean no lo parecía. El director propuso apoyarse en el carácter de inadaptado del personaje para expresar amargura y aislamiento Dean era perfecto! En la primavera de 1955 firmó por 100.000 dólares la que sería su última película. Se dice que el director George Stevens hizo todo lo posible por crear un ambiente de tensión real entre los actores. A la Taylor no paraba de hacerle escuchar cuanto sentía que su primera elección, Grace Kelly, no hubiera podido hacer la película. Los exteriores se prepararon en Marfa, una de las regiones más extremas de Texas, donde el calor subía a 49 grados y no había hoteles para todos. Se alquilaron casas y Dean fue alojado con Hudson, que no soportaba ni sus groserías ni su mal humor, al tiempo que sentía una tensión sexual que sirvió para aumentar la hostilidad que los dos hombres demostraron ante las cámaras. También es verdad que no hubiera sido necesario juntar bajo el mismo techo a “la reina” de Hollywood con el andrógino bisexual más inquietante, porque bastaba con que Dean empezara sus ejercicios de introspección según el método del Actors, saltos en el aire o graznidos, para que Hudson quisiera sacarlo a empujones de la secuencia, y odiaba que Dean tuviera más primeros planos. La relación con Elizabeth Taylor de ambos hombres sirvió como compensación ya que la actriz consiguió hacerse muy amiga de Dean a pesar o tal vez gracias a como la recibió James en la primera secuencia que rodaron. Un testigo contó que era la escena en la que él dispara con su escopeta a la torre de agua, y ella detiene el coche. Jimmy estaba tan nervioso que apenas le salían las palabras. Había unas 4.000 personas mirando la escena, gente del pueblo y turistas. De repente, Jimmy se giró y se dirigió hacia ellos. Se bajó la bragueta y orinó y volvió a la escena. Cuando le preguntaron por qué había hecho algo así, dijo que había pensado que si podía hacer eso enfrente de 4.000 personas, podría hacer cualquier cosa con Elizabeth Taylor frente a una cámara. Después de saber esto os aconsejo que veáis como quedó finalmente en pantalla esa escena.
 

Dean no se molestó en adaptar su comportamiento, pero a las pocas semanas no le aguantaba ni el director ni el equipo técnico. El final de GIGANTE fue el 12 de octubre, después de 115 días de rodaje y un coste de cinco millones y medio de dólares. Dean rodó su última escena el 22 de septiembre y cinco días después fue convocado para ver las pruebas de esa secuencia. Como de costumbre, llegó tarde, presentándose justo cuando las luces se encendían al final de la proyección. Al despedirse de Stevens, le dijo:

-"Ahora que todo se ha acabado, no tenemos que molestarnos más el uno al otro. Ya puedo volver a mis carreras de coches"-

No llegó a volver....murió en el camino.

 

Tras la campaña publicitaria más gigantesca hasta entonces, se estrenó en Nueva York el 10 de octubre de 1956. Casi todas las noticias se concentraban en que era la última película de Dean. GIGANTE tuvo beneficios superiores a los 25 millones de dólares y obtuvo diez nominaciones a los Oscar, aunque sólo George Stevens se llevó el correspondiente a la Mejor Dirección. James Dean fue candidato por segunda vez a título póstumo, pero igual que el año anterior, volvió a perder. Una película que tal día como hoy cumple mas de 50 años desde su estreno. La última película de un rebelde sin causa como James Dean que si ha pasado a la historia como uno de los mitos mas grandes del cine. Y aún hoy en día millones de fans le siguen adorando. Estamos ante una obra maestra de la historia del cine, una impecable película que destaca con éxito en todas sus facetas; en la soberbia dirección de George Stevens, en la banda sonora, en la solidez y redondez del guión, por todos los decorados casi perfectos y en las impresionantes interpretaciones de los actores, de todos ellos, entre los que por supuesto destaca una esplendida Liz Taylor, un imponente James Dean, y el perfecto tejano en Hudson. Todo esto hace de este film algo realmente gigante. Cuando se ve esta película se siente en las entrañas que se está delante de algo especial, y ésto lógicamente solo pasa en las obras maestras.
 

Esta es una película cuyo tema central es la vida, la vida en todos los aspectos y amplitud; el amor, los proyectos, la familia, los hijos, la amistad, las frustraciones, los éxitos, el trabajo, los cambios generacionales, las ilusiones, la competitividad, la muerte, los cambios, la discriminación, la vejez, las injusticias, la esperanza... ¡la vida!... Todos los factores de la vida, son los grandes argumentos de esta película. Se habla también del tiempo que hace que la vida y los acontecimientos pasen sin que nosotros apenas nos demos cuenta, de esa vida que va configurando como personas, que nos hace crecer, que nos hace disfrutar de cómo éramos y de cómo seremos. Interesantes reflexiones las que plantea GIGANTE. En definitiva, es un film que entraría en esa lista de las diez mejores obras maestras que hay que ver antes de marcharse de este mundo. Existen en ella momentos verdaderamente conmovedores. Por citar algunos, esta el de la cafetería, con su nuera de sangre indígena. Toda esa escena en la que, Jordan comprende que su futuro nieto también va a ser como ellos, y se decide a defenderlos del camarero, y dueño, un brutal racista. Toda esa pelea en la cafetería es tan real, mientras suena esa marcha tejana. Es una escena que expresa como se derrumban los prejuicios, como empieza a apreciar lo que forma parte de la familia, es una escena en la que uno empieza a sentirse feliz.. Luego también tenemos la secuencia de la boda de la hermana de Elizabeth Taylor, es el momento en que su matrimonio pasa una especie de “crisis”, y en plena boda de su hermana, se da la vuela y ve a su marido, es una escena sin palabras, solo se utiliza la mirada... Y es entonces cuando ven claramente que aun siguen enamorados como el primer día:

-"Yo sigo siendo la misma"- exclama Lesllie-

-"Sí, y es así como te quiero"- contesta Jordan-.

 

A partir de un guión construido con orden y claridad, el film desarrolla una narración fluida, vigorosa y absorbente, pese a su larga duración . Desarrolla una historia dramática que analiza las incidencias de un matrimonio, como muchos otros que existen en el mundo, comparten alegrías, diferencias de criterio, conflictos, acuerdos, cariño e hijos. Las situaciones se presentan como sacadas de la propia vida, habida cuenta del carácter de sus componentes, terratenientes ansiosos de poder. El tono del relato se mantiene siempre dentro de un cine realista, con una objetividad que le confieren interés, verosimilitud y un permanente atractivo. Punto este muy importante que tener el éxito que tuvo y que sigue teniendo al cabo de los años...Los buenos vinos nunca envejecen. Uno de los temas que generan conflictos en las familias y en sus relaciones es la vigencia en ella y en su entorno, en este caso con prejuicios raciales, clasistas y machistas, que GIGANTE denuncia sin estridencias, mostrando su falta de fundamento y su carácter injusto. Muestra, además, la evolución personal de los hijos, tal como ocurre en la realidad, sobre todo en relación a aquellos que están dispuestas a aprender las lecciones de la vida. El film adopta un estilo equilibrado, sobrio, objetivo y realista. No se explica mediante la descalificación, sino mediante la referencia a cambios que se derivan de tiempos en los que se dispone de más información y mejor formación. Presenta una reflexión sosegada y libre de prejuicios familiares, sus funciones y la evolución de las mismas más allá de la voluntad de las personas. Desde el punto de vista dramático, tiene un gran interés la atención que se presta al análisis de la venganza, alimentada por el resentimiento, la envida y los celos. No menos interesante es el análisis del amor conyugal, sus altibajos y la evolución temporal.

La banda sonora, de Dimitri Tiomkin, acompaña a la acción con descripciones sonoras agudas y conmovedoras, que en numerosas ocasiones pueden pasar desapercibidas por su moderación y su elevada adecuación al contexto del que forman parte. Es sumamente emotivo el tema “Giant”, coral, que sirve de fondo a la presentación de los escenarios y los personajes. Y muy interesante el tema dedicado a Jett Rink, que se repite cuando la cámara se acerca a “Little Reata” o permanece en ella. Son hermosos los temas dedicados a la manada de caballos y el tema de amor. Como música añadida, tiene dos cortes del himno de Texas y fragmentos de la canción “Oh, My Darling Clementine”, del coro nupcial de Lohengrin (Wagner). Siempre me ha parecido y de hecho lo es y en grado sumo, que las bandas sonoras colocan a muchas películas en el lugar que les corresponde, la música en ciertos Films es de importancia vital. La fotografía, de William C. Mellor, en color, se deleita ofreciendo encuadres de paisajes inmensos, anchos y profundos, austeros y sumamente bellos, ocupados por reses, manadas de caballos o torres de petróleo. Ofrece tomas rápidas de animales que pueblan estos espacios, como coyotes y serpientes. Los cuadros paisajísticos le valen un elogio, reitera contraluces de fuerte contraste y tomas en las que los actores aparecen de espaldas, que recuerdan la cámara de Karl Freund en su METRÓPOLIS, no escatima recursos para ilustrar la intensidad de la luz y del calor de las tierras tejanas. Con frecuencia enlaza imágenes relacionadas que adelantan el presente en semanas o meses, como ocurre en la secuencia del pavo Pedro y el disgusto de los niños.


No tenemos más que una misión en este mundo: La Unicidad... Habremos triunfado en el juego de la vida cuando volvamos a ser Uno, entre nosotros mismos, y con Dios. Humanidad significa género humano y podría derivarse de huma: corazón, y de unidad, es decir, corazones unidos. Esa unión se produce mediante el amor que resuma respeto, sensibilidad, afabilidad, mansedumbre, benignidad…Todo lo que hagamos en este sentido, por pequeño que sea, hará que el viento sople y nos empuje cordialmente… hasta que un día lleguemos al gran acercamiento.... Entonces habrá muerto el EGO que divide, separa, compite y maltrata. Por esta razón, el arte está llamado a jugar el más digno de los papeles. Y cuando se hacen películas como “Matar a un Ruiseñor”, “Qué Bello es Vivir”, “Lo que el viento se llevó", "Muerte en Venecia"....o esta “GIGANTE”, nuestra alma se regocija, porque la luz llega para mostrarnos que no estamos solos y que aquí, y allí, y más allá, se cuecen cenas de unión y solidaridad, y se siembran semillas de paz que pronto darán su cosecha. Pero, a los ríos que parecen correr en una sola dirección, de pronto se les aparece un escollo que los hace llevar sus aguas hacia un nuevo paisaje. Y así, cuando busca comprar un caballo azabache semental, Benedict conoce a Leslie, una preciosa joven que, al recordarle el origen primario de los 695.000 acres que él posee ahora, deja sentado que le gustan las aguas claras y que no está dispuesta a valer por unos ojos bonitos. Benedict reconoce su talante y, muy pronto, se la lleva para su rancho “Reata”, tras haberla convertido en su esposa. Pronto, la esposa ocupa su lugar, y comienza a descubrir la discriminación y la indiferencia con que se trata a los mexicanos, a quienes llaman wetback, un término despectivo que alude al sudor de sus cuerpos por las difíciles labores que realizan y por la forma ilegal, de largas y cansadas travesías, como cruzan las fronteras hacia los EEUU con la esperanza de una mejor vida. Con transparencia, y con una gran entereza, Leslie va gestando una nueva visión de la vida que transmite a sus tres hijos, y el sentido de humanidad va tomando lugar en aquella, hasta entonces, desértica tierra.

Con una imponente ambientación, y unos personajes creíbles, profundos y llenos de esperanza, esta película se hace merecedora de mi mayor reconocimiento porque sembró una semilla que, junto a tantos otros Films inolvidables y una sociedad menos conservadora, hizo posible que un hombre de color alcanzara la presidencia de la nación más importante y grande de todo el planeta. La carrera de George Stevens no fue muy prolífica pero abordó con éxito todos los géneros que tocó, y, dejó para la historia del séptimo arte joyas como LA MUJER DEL AÑO, UN LUGAR EN EL SOL, RAÍCES PROFUNDAS Y GIGANTE. Está claro que GIANT es una obra maestra; es evidente que la dirección de George Stevens, con un ritmo narrativo impecable, una soberbia fotografía de los espacios abiertos y unos personajes de una complejidad fascinante, es magistral; es evidente que cada secuencia clave cuenta con la música perfecta; es evidente que el trío protagonista, hoy grandes mitos de Hollywood, están soberbios. Me quedo con el análisis de la sociedad tejana, el fenómeno de los pozos petrolíferos, las generaciones que van desfilando por el rancho Benedict, la frustración amorosa de Jet Rink, pero...andaríamos equivocados si olvidara que la clave de esta hermosa película es el personaje de Leslie. Se integra en un mundo machista con suma naturalidad y, sobre todo, con fe y firmeza. Expondrá su ayuda total a la comunidad tejana, grita sus opiniones, gusten o no, sorprendiendo y, a la vez enamorando día tras día a su resignado marido. Leslie, con su rebeldía, su encanto, su personalidad y tesón, logrará derribar muros, luchar contra molinos de viento y vencerlos, enfrentarse cara a cara con la intolerancia y el racismo y, sólo al final, y tras una de las peleas más surrealistas, pero no exenta de interés y emocionante jamás filmadas consigue lo que tanto buscaba: Que su marido se vuelva un gigante ante ella. Se dejó para el final, pero ella lo consiguió. Atrás quedan aquellos años del comienzo, cuando se van a vivir juntos a los terrenos que éste posee. Terrenos que dirige con mano firme junto con la inestimable ayuda de su dura hermana, Luz (Mercedes McCambridge). Allí Leslie vió la grandeza del lugar y las miserias de la clase obrera, a la vez que hará amistad con un magnifico James Dean, en el papel de Jett. Stevens recrea con soltura tan compleja historia, la cual abarca buena parte de la vida de los protagonistas, aunque bajo mi criterio exigente de cinéfilo, el personaje que interpreta la siempre estimulante Carroll Baker, tenia que haber sido mas consistente para comprender mejor sus sentimientos. Carroll siempre fué una de mis debilidades, y no olvido los momentos glamurosos que me dió en SILVIA y HARLOW, donde está mucho mas que esplendida.
 


Si hay algo que me gusta del argumento son dos cosas: que nunca se llega a materializar un triángulo amoroso entre los personajes principales, aunque en algún momento se llega a insinuar y que guste de tocar temas sociales, como las diferencias entre razas y clases. Para mi recuerdo de historiador de cine me quedan escenas memorables como aquella en la que Jett acaba bañado en petróleo, la muerte de Luz o el conmovedor final, con Jordan y Leslie cuidando de sus nietos. Este es un film con pretensiones de grandiosidad epopéyica, pues se nos cuenta más de 25 años de una vida familiar, se hace un somero repaso al Este y el Oeste americanos, al racismo, la intransigencia, la riqueza y a la pobreza, a la relación entre padres e hijos, entre tejanos y mejicanos, a la guerra, a la paz, al amor, al enfrentamiento entre generaciones y a la evolución, bajo el pretexto de efectuar un retrato del ciudadano americano. Lo peor en mi opinión es que los acontecimientos tienen más relevancia que las personas y en la que éstas funcionan como estereotipos. En el fondo lo que propone el film de Stevens, no es sino una transposición de la clásica novela gótica, al marco del Oeste americano. Las circunstancias argumentales que concurren en “Gigante” son harto evidentes: una muchacha que se casa con un hombre que la lleva a vivir a un lugar desconocido para ella; la hermana del terrateniente (estupenda Mercedes McCambridge) es una copia de la siniestra ama de llaves, cuya función más explícita es recordar continuamente con su presencia que la recién llegada es una intrusa; el poderoso señor Benedict , me recuerda a Maxim de Winter del film REBECA. James Dean entró en la leyenda con este film, que no pudo ver estrenado debido a su prematura muerte, es un personaje similar al que hemos conocido en tantas novelas de estas características, su presencia sirve para recordar las turbias circunstancias en que nació la fortuna de los Benedict.



GIGANTE es la última gran película que nos dejó el mítico James Dean, que elevó la frase: “vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver” a la máxima potencia y catapultó a la estrella a la categoría de leyenda. No hay que ser injustos, no debemos menospreciar a este intérprete por contar solo con tres películas en su filmografía y por morir demasiado joven, al igual que hay que elevarle a la estratosfera debido a su corta trayectoria, porque como actor lo merece. Sin embargo, podemos decir bien alto y sin tapujos que James Dean fue un gran actor en las tres películas en las que trabajó y estuvo siempre a la altura de las circunstancias. No podemos adivinar si hubiese sido así siempre, pero ¿quiénes somos nosotros para aventurar una vida inexistente?
James Dean no es el único actor que participa en ‘Gigante’, sino que también contamos con la presencia de estrellas de la talla de Elizabeth Taylor, Rock Hudson o Sal Mineo, que además de jóvenes y expertos, eran también sex símbolo de la época. La grandeza del film de Stevens recae, principalmente, en la evolución que se produce de forma constante en los personajes y en el contexto. Ninguno de los protagonistas es igual al comenzar la cinta que al acabarla, ya que su vida ha estado cargada de experiencias que han precipitado una evolución y una maduración que es imposible ignorar. Además, pese a su extensión, Stevens consigue un clima absorbente enemigo del aburrimiento; la acción, siempre candente, mantendrá una atmósfera adecuada durante las tres horas en las que profundizaremos en la vida de esta familia. Para el recuerdo nos deja grandes escenas, la más recordada quizá, cuando el personaje de Dean encuentra petróleo, ¿quién puede olvidar su baño en oro negro?.

 

Es difícil enfrentarse a un film tan extenso como este, y encima escribir sobre él, pero no puedo olvidar que las grandes películas consiguen acortar las horas y GIGANTE es una de esas cintas clásicas que con su magia provoca que el tiempo pase deprisa. Si aún no la has visto desde aquí solo puedo recomendarte que te animes a hacerlo, nunca te arrepentirás...

 Una joya del cine

Una pieza de culto

Una obra maestra.