LA DAMA DE LAS CAMELIAS

 

 

 

 

 

 

 

 

La sola mención de su nombre me remonta al año 1968, en Paris. En los Jardines de Luxemburgo ví a una anciana vestida de verde y negro que estaba dando de comer a las palomas, clavó sus ojos en mí.....Ahora muchos años después he comprendido el significado de aquella cansada mirada. Greta desde entones me evoca una cualidad etérea, apasionada e incandescente que ningún otro personaje del cine ha podido jamás igualar... Pensar que este humilde cinéfilo estuvo a escasos metros de ella, alienta mi espíritu, fortalece lo que pueda relatar y me hace muy, pero que muy afortunado.

Aún en pleno siglo XXI, su rostro cautivador, es parámetro para medir la belleza femenina. Es este articulo sobre la mas notable de sus intervenciones en el cine, es también un homenaje a un ser excepcional que se atrevió a vivir según sus propias reglas:

 Greta Garbo... !!! La Divina !!!

 

 

 

En 1936 filmó la que es quizás su cinta más famosa hasta la fecha: La dama de las camelias..!!Camille!!.. Su Margarita Gautier es todavía la más recordada de entre las incontables versiones que se han hecho de esta célebre historia de amor, y es de entre su galería de personajes el que la propia Garbo destacó como su favorito. El apasionamiento que requería el papel, Garbo lo llevó a lo máximo y se vio inmersa en un universo de emociones que habría de transportarla desde la suprema felicidad a la más profunda de las desdichas, al verse forzada a abandonar al hombre que amaba, por motivos ajenos a su voluntad. En esta ocasión, no obstante, el final es menos agridulce, ya que le brinda tiempo suficiente para redimirse y poner de manifiesto la vigencia de sus sentimientos hacia el ser amado antes de dejarse llevar bellamente por los brazos del más allá. Al haber sido una de las actrices mejor pagada en la industria, se comentaba que era tremendamente inteligente en lo referente a finanzas e invirtió sabiamente en bienes ya desde mucho antes de poner punto final a su carrera, lo que le reportó enormes ganancias y le liberó de la obligación de trabajar el resto de sus días. Según se relata en el documental "Garbo 2005", uno de sus muchos biógrafos, la actriz se autocalificaba en estos años de ocio de "molusco", pues llevaba una vida más bien contemplativa y disfrutaba de pasar el tiempo de manera solitaria, entre un Paris al que amaba y otras temporadas en su lujoso apartamento en Manhattan, sin grandes planes para el futuro, simplemente seguir existiendo. Dijo una vez:

 "La vida sería maravillosa si tan solo supiéramos qué hacer con ella".

Le gustaba rodearse de belleza, y a pesar de no ser una experta en arte, las paredes de su apartamento se encontraban cubiertas de cuadros que adquirió basándose únicamente en el placer visual que le provocaban. Aun cuando a primera vista pudiera parecerlo, no era una mujer pretenciosa en absoluto; frugal en sus hábitos, llevaba una vida austera en la que las ropas elegantes y las joyas no tenían cabida. Desde un punto de vista general, su relativamente breve carrera, (en comparación con otras leyendas del séptimo arte, incluso con más años de trayectoria). Deja como principal legado un rostro deslumbrante y una personalidad escénica inolvidable enmarcada por un universo onírico, vaporoso, poético, muy a menudo al margen de toda realidad mundana y dispuesto exclusivamente para realzar su aura de diva enigmática, misteriosa e inalcanzable. George Cukor así la vió siempre y lo dejó plasmado en esa obra de arte, cine puro cien por cien, que se llamó LA DAMA DE LAS CAMELIAS.

 

"Puta sin tuberculosis es puta, pero no tanto", solía decir un amigo mío y lo dijo refiriéndose a La dama de las camelias. La divina Garbo instala ese modelo de mujer pálida, consumida por la cruel enfermedad del romanticismo, pero acaso más consumida por sus pecados que no han cesado ni cesarán hasta el vomito final. Uno ve a Greta y como prostituta no da. Era Mas creíble cuando decía: “Quiero estar sola”. La primera frase la dice asiduamente en Grand Hotel, sin embargo, antes que una prostituta, la Garbo se la ve aquí como una cortesana celestial, mágica....única.. Una exquisita mujer de mundo, que sabe vestir los colores blancos que le hace Adrián, gran diseñador de la Metro y juega durante los cien minutos del film a ser un cisne que agoniza. Pero Garbo era Garbo, sabía hacer las cosas, les entregaba cierta eternidad. Su modelo de prostituta ha permanecido. Es la mujer que desborda sabiduría, conocimiento de la vida. Es protectora y capaz de enamorarse. Es frágil pero soporta en secreto su condena. Tose y se lleva el pañuelo a los labios, disimulando. Así, su enamorado, Armando, no se entera de esa condena y la ama como si ese amor fuera a durar siempre. La historia es triste y establece la dura condena que la ficción descarga sobre las prostitutas: el verdadero amor les está vedado. Camille muere en brazos de Armando y su muerte es uno de los instantes más sublimes de la historia del cine. Ella se desvanece, hace algo con los ojos, arquea levemente su cuerpo tísico y Armand comprende que ahora lo que tiene entre sus brazos es sólo un cadáver. No es casual que Dumas hijo la haya dibujado con el mal del siglo XIX a su heroína. Las prostitutas son personajes que se llevan bien con el romanticismo. Son pasionales, tormentosas, ajenas a la razón, dionisíacas y no apolíneas, desafían los dogmas, lo clásico, lo establecido. Son el placer entre sábanas agitadas. De este modo, han nacido para la pasión, el pecado y la enfermedad, como si fuera su castigo.

 

 

La mayoría de los que conocemos toda la filmografía de Greta, coincidimos en señalar su interpretación en “La Dama de las Camelias” como una de las mejores de la actriz. Greta Garbo estaba en plena madurez de actriz y mujer, cuando en 1936 filmó “CAMILLE”, mostrando un profundo conocimiento de su arte y las técnicas del cine, como para yo recordar lo que dijo el crítico Lawrence May de la revista Motion Pictures, a propósito de su presencia en el film:

"Ofrece una imagen combinada de una docena de famosas estrellas y es mucho mas que una actriz, es alguien dotado de individualidad y magnetismo ".

Diez años más tarde seguía conservando su individualidad, su magnetismo, su magia  y había adquirido plenos conocimientos del espacio cinematográfico. Es obvio decir que su grado y méritos son cientos como para considerarla una gran actriz única. Resulta lógico suponer que la presencia de la Grabo no es la única razón o causa que hizo posible que “La Dama de las Camelias” sea una obra maestra dentro del género de los melodramas románticos, en donde George Cukor, con todo y su reputación de ser el mejor director de mujeres, capaz para manejar sentimientos y emociones a cuotas muy altas. Eso también fue uno de los factores que contribuyeron al éxito de la película. También el mesurado guión realizado por Zoe Akins, Frances Marion y James Milton, basándose en la novela de Alejandro Dumas, hijo, cuidando de evitar los excesos, pero conservando intacta la estructura de la historia de amor que vivieron Armand Duval y Margarita Gauthier de manera apasionada y única. Otra de las circunstancias favorables es incluir a Robert Taylor en su inmejorable momento físico de galán, así como Lionel Barrymore, Henry Daniell, Laura Hope Crews y Leonore Ulric. Pero reitero, a pesar de todos estos factores que, la clave que hace memorable LA DAMA DE LAS CAMELIAS, es la enorme e inolvidable presencia de Greta Garbo.

 

El director George Cukor contó en una entrevista a John Bainbridge, en un libro biográfico de la Garbo:

" Mientras filmábamos “La Dama de las Camelias”, Greta hablaba muy poco con Robert Taylor... Se mostraba cordial, pero distante con el actor. Tenía que formar en su mente la imagen de que él era el hombre ideal y sabía que si comenzaban a ser amigos, Camille se encontraría finalmente con otro cliente y nada más. Así para trasmitir la ilusión del gran amor en pantalla, la actriz se envolvió en una cortina de ilusión, para no perder la imagen del amante ideal y podérsela proyectar a los espectadores. Greta era una profesional, una mujer bellísima, pero muy vulnerable... Nunca podré olvidar aquel rodaje, tener ante tí a Greta era un regalo, solo comparable años después con mi añorada Marilyn ".

 

El personaje de Margarita Gauthier, logra al ser interpretado por Greta Garbo, darnos la sensación de un ser vivo, que ama, sufre y muere, con gran intensidad y pasión amorosa, porque de cierta forma es el propio arquetipo de la Greta real, la de carne y hueso, que encontró su unión simbiótica en Margarita Gauthier, convirtiéndose en una misma cosa, de allí la intensidad y perfección de su actuación, dándole a la trágica Margarita la dimensión de un ser que realmente ama y sufre, en el pequeño lapso de 108 minutos, que son los que dura la película, pero que sin embargo son suficientes para hacernos sentir el ensueño de que verdaderamente estuvimos ante una criatura viviente, cuyo recuerdo y presencia nunca se desvanece de nuestra mente de cinéfilos. Recuerdo que cuando vi, por primera vez, siendo también el inicio de mi disfrute de un film de Greta Garbo, a principios de los años sesenta, cuando era una leyenda viviente, se me quedó clavada su primera escena, cuando Robert Taylor está en la parte baja del hall del teatro y recargado sobre la barandilla hace el movimiento para fijar su atención en alguien, situada en la parte superior, cambia el encuadre y a partir de un gran plano, se inicia un movimiento de cámara que culmina con un primer plano del rostro de Greta, quedándome fija su imagen, a partir de ese momento, al igual que Armand Duvall, me hechizó.... ha sido desde entonces un enamoramiento a primera vista, poniéndome a perseguir, en cines de ensayo, cines club o canales de televisión y así pude superar mi “asignatura pendiente” con una de las mujeres mas impactantes de la pantalla, donde su fotogenia se mezcla con una perfección casi celestial de la leyenda por excelencia del cine.

Quiero recuperar un fragmento del comentario de la crítica Cecilia Ager publicado cuando se estrenó Camille:

" Supera a la Dietrich en algo tan suave como una máscara fina, con los interesantes hoyuelos de sus mejillas y con una voz que susurra el ‘si’ con una inflexión cada vez más elevada. La Garbo en Camille tiene carácter, matices y, sorprendentemente, calor. Uno no la admira como Camille sino como ella misma. Al fin, es humana. Al final uno lo siete y se gana la simpatía del público no con sacrificio, sino por su dignidad y ser ella misma. Greta muestra sus potencialidades como gran actriz. No depende de una personalidad provocativa; En cada matiz despliega el significado de que lo siente y es real ".

Quiero puntualizar que existe una copia en el mercado del DVD, en la cual se puede disfrutar de la subyugante voz de Greta Garbo, es como si tuviéramos ante nosotros una diosa caída del mismísimo crepúsculo...

Os lo recomiendo...

 

 

George Cukor durante el rodaje de "La dama de las camelias", tuvo en muchas ocasiones la presencia de una íntima amiga de Greta: Marlene Dietrich, la actriz gran conocedora del medio, se tomaba la molestia de ser consejera de Greta, aunque ella sabia que la actriz no lo necesitaba, pero inducida por el amor y la amistad que Marlene sentía por ella, nunca le faltó su apoyo y consejos. Marlene asesinaba por sus amigos y en las escenas finales del film, estuvo presente durante toda la secuencia, animando al galán por excelencia de la época: Robert Taylor..Como me he referido anteriormente, el argumento del film no puede ser mas interesante, la acción tiene lugar en París y la campiña francesa. Cuenta parte de las vivencias de una bella cortesana que vive en París desde hace 6 años y se relaciona con personajes de la alta sociedad. Enferma de tisis, encuentra el verdadero amor y la redención en Armand Duval. La película es uno de los dramas románticos más sobresalientes del cine y una de las mejores interpretaciones de la actriz. La ambientación de la obra a mediados del XIX aporta un interesante retrato del mundo ocioso de la época. Los decorados destacan por la elegancia y el acertado espíritu romántico que los inspira. Sirven a la cámara para crear composiciones de gran belleza visual y constituyen un elemento capital en la generación de la atmósfera absorbente, gratificante y sugerente. Pese a sus elevados ingresos, Margarita vive en una situación económica de agobio y deudas, a causa de su afición a las fiestas, vestidos, joyas y objetos de arte. Cuando luce en su cabello o en el vestido una camelia, anuncia que está disponible. Hay escenas emblemáticas: la marcha a toda prisa de Margarita hacia el lugar del duelo, el baile de la polka, la visita del padre de Armand a Margarita, los paseos de los amantes por el campo y la brillante, triste y recordada escena final. La música aporta fragmentos de valses y marchas vienesas, polkas y otras composiciones de clara extracción romántica. Incluye algunas canciones populares. La fotografía exalta la belleza de la actriz con habilidad y magníficos resultados. Cukor utiliza mucho las luces naturales, lámparas de velas, candelabros e iluminación adicional con focos. Consigue unas imágenes ricas en sombras. Combina negros profundos y brillantes con blancos intensos sobre fondos grises. La narración visual es una de las mejor conseguidas de la filmografía de la actriz. Tanto Greta como Cukor volverían a coincidir en su última película, antes de retirarse definitivamente del cine..

Película de gran éxito y de amplia resonancia. Como film de época, ha mantenido su vigencia y su vigor hasta nuestro siglo XXI....

LA DAMA DE LAS CAMELIAS, es una de las obras culminantes del romanticismo.

 

Alejandro Dumas se interesó por las mujeres "alegres", las cortesanas parisinas que serían una especie de equivalente francés de las geishas de Japón. Mujeres objeto al servicio del placer de los hombres y esclavizadas a ellos para mantenerse. Prostitutas de lujo, damas de compañía o cualquiera que fuese su denominación, lo cierto es que constituían, a contra del pesar de una sociedad hipócrita que se denominaban "respetables", una parte inseparable de la alta sociedad, llevando un tren de vida excesivo dedicado a agradar a hombres adinerados y de buena posición, de los cuales dependían para poder seguir viviendo. Ellas formaban parte de ese submundo y estaban señaladas por un estigma que no se borraba nunca, sobre todo si las personas llamadas "respetables" insistían en tratarlas como a objetos y les cerraban completamente las puertas. Dice Dumas en su obra que ellas tienen que ser alegres como pajarillos, vestir fastuosamente y ser avispadas en el arte de entretener y seducir. El cerebro y el corazón son órganos ausentes en la personalidad en una cortesana...Excepto Margarita Gautier, ella tiene cerebro, y corazón. Cerebro para ser consciente de la vacuidad en la que se mueve. Cerebro para saber que no hay felicidad posible para una cortesana más que la que se fundamenta en cosas banales, y ella lo admite con amargura. Cerebro para darse cuenta de que está atrapada. Corazón para ser capaz de sentir compasión. Corazón para ablandarse ante el amor soñado y así romper las cadenas y soñar que puede ser libre. Cuando ella está a la vuelta de todo, brillante, seductora y disimuladamente infeliz reina del círculo de cortesanas, aparece un hombre que solo mira directamente a su corazón. Él no ve a la dama de compañía, a la frívola mujer de sociedad, sus sentimientos y movimientos solo son dirigidos al interior de una mujer excepcional, bella como el crepúsculo, elegante y atrayente con solo una sonrisa. Camille sueña con una oportunidad que nunca ha tenido. Sueña con salir de ese círculo vicioso de fastos, hombres, dinero y deudas, dejarlo todo y abandonarse al amor que siente por primera vez.....Experimentarlo mucho antes de que la tuberculosis se la lleve a la tumba. Pero esa sociedad hipócrita se confabula para tratar de impedirle hacer realidad sus deseos. La barrera se cierra y sus ilusiones se hacen pedazos...Camille es lo que se llama en el mundo del cine, un papel bombón y Greta Garbo lo rodea de su magia, una fotogenia inolvidable y una credibilidad que, aún hoy es digna de mi admiración como bebedor de cine y estudioso en la materia.

 

 

La adaptación de la obra de Dumas por George Cukor resalta el esplendor de la Garbo, encumbrada por Hollywood en papeles que explotaban sin la menor contención su dulce belleza, mostrando habitualmente sus encantos a través de un vestuario rico y elegante e introduciéndola en ambientes lujosos y plenos de glamour. Sí, a primera vista el cine de la Garbo puede parecer (y lo es con frecuencia) un cine que alcanza lo superficial o el lucimiento. Pero ella tenía más que belleza exterior, tenía algo que transfería a sus papeles, tenía inteligencia, misterio e incluso una cierta profundidad psicológica. Y, sobre todo, ese halo de feminidad inmortal que sigue hechizando a todas las generaciones de cinéfilos. Puede que algunas de las películas de la Garbo no sean mucho más que un muestrario de las ventajas de la belleza, del dinero y posición. Pero siempre hay algo más. Ella siempre consigue que miremos más allá, hacia lo que verdaderamente merece la pena. LA DAMA DE LAS CAMELIAS tiene un trasfondo de infelicidad. Desde el comienzo George Cukor nos encuadra dentro de ese mundo de sofisticación y frivolidad con unas breves escenas, para después introducirnos realmente en el tema principal, que no es otro que el de una relación a tres bandas. Camille debe decidir entre dos hombres diferentes que le ofrecen dos formas de vida. Por un lado tiene al barón de Varville, el adinerado con el que puede mantener su elevado tren de vida y una total despreocupación en asuntos monetarios. Por el otro a Armand, un hombre más joven que ella, que prácticamente sólo le ofrece un amor incondicional, y está dispuesto a dejarlo todo por conseguirlo. Cada uno de los personajes masculinos representa claramente los dos aspectos entre los que se mueve Camille: el dinero y por tanto la comodidad que representa el barón y el amor verdadero que le ofrece el joven Armand.

Como suele suceder en casi todos los Films de Cukor, la verdadera protagonista es la mujer, el barón se limita a ciertas apariciones destinadas a aumentar la carga melodramática, en este caso Margarita es la metamorfosis de los pensamientos de Cukor, mientras que Armand  pasa demasiado del esquematismo del amante idealista y posesivo. Es Greta la que realmente soporta el peso del film, girando toda la trama a su alrededor. Influye la presencia de Greta Garbo, una actriz descomunal cuya presencia era capaz de ensombrecer todo lo que hubiera a su alrededor. Es lo más destacable del film, pese al buen hacer del resto del reparto y del director encuadrando a los personajes en un mundo de lujo y dirigiendo una sutil mirada hacia esa forma de vida un tanto ligera y sobretodo marcada por una profunda hipocresía social. Cukor filma con profesionalidad este melodrama, incidiendo en el aspecto más trágico del tema, sin concesiones a la comedia. El director es uno de los mas respetados y grandes de la historia del cine, George Cukor, que realizo grandes Films, como, “Historias de Filadelfia”, ”La costilla de Adam”, “Luz que agoniza”, “My Fair Lady”... Su mano es pletórica y sublime, donde la cámara plasma escenas conmovedoras y planos de los protagonistas que están sensacionales... la pasión que existe en la pareja traspasa la pantalla. Esta película demuestra que el cine romántico actual no es como el cine clásico, como digo siempre, ya no saben hacer películas así y “Las damas de la Camelias” me da la razón. Cualquier joven que le guste el cine, ve ahora esta cinta y las considera antiguas, y es así porque me lo han dicho....Yo les respondo que de ese cine nació el actual. Camille es un drama romántico por excelencia, surgido de la pluma de Alexandre Dumas Jr...no confundir con Dumas padre, que fué quien escribía los famosos libros de espadachines (El conde de Montecristo, Los tres mosqueteros, El tulipán negro…), “La dama de las camelias” motivó ediciones en numerosos idiomas y en todas las épocas, inspiró La Traviata de Giuseppe Verdi y ha sido adaptada al cine en numerosas ocasiones, siendo Marguerite Gautier uno de los personajes más anhelados por muchas actrices. Evidentemente era un filón abierto para Hollywood, que siempre ha visto con buenos ojos las adaptaciones cinematográficas. El espectador de la época también sació sus ansias de ver desfiles sempiternos de moda de la época, vestidos y demás parafernalias con las que el espectador medio conseguía evadirse de su propia realidad. Es seguramente por este motivo que este género de películas no desfallecerá nunca. Cukor por suerte sabe como sobrellevar el dramatismo, el romanticismo, creando una obra de culto en la que el sentimentalismo tiene un gran papel, y no se impone como una lacra.

 

 

El punto más positivo de la película es la interpretación de Greta Garbo, que roza la perfección, interpretando un papel que requiere muchos matices diversos. Porque es cierto que Gautier ama, pero de manera particular. Y la actriz es capaz de dominar todos estos registros, demostrando la superficialidad burguesa en los primeros compases, el desenfreno amoroso cuando se escapa con su amante al bosque e incluso la doble mentira, porque si Armand es un comediante que engaña, Garbo engaña doblemente, cuando el padre del amante la convence para que deje a su hijo, pese a lo enamorada que ella está. LA DAMA DE LAS CAMELIAS, se convierte de inmediato en una de las favoritas y muchos críticos la consideran como una de sus mejores interpretaciones. Robert Taylor también hace una digna interpretación, aunque es obvio que la sombra de Garbo es alargada y muchas veces las miradas que teóricamente van destinadas a él se van hacia la actriz de origen europeo. La música también es un elemento clave para el film y Cukor introduce algún elemento interesante, como una de las famosas composiciones Gymnopedies del músico Francés Erik Satie, y precisamente Cukor se sirve de ellas para intensificar el efecto dramático de la escena, así como también se servirá de otras composiciones totalmente situadas en las antípodas estéticas de las obras de Satie para demostrar la ligereza de las fiestas burguesas, como muchas polcas y tremas de piano. Poco después del difícil paso que le supuso el cambio al cine sonoro, Greta Garbo realiza su mejor creación, interpretando a una cortesana enamorada del joven y apuesto aristócrata Armand. Ambos alimentan este soplo de amor en sus corazones contra la idea de la familia de Armand...Toda una obra maestra del romanticismo que ha superado los océanos del tiempo, y que hoy en días es descubierta con asombro por el sector mas joven de los amantes del Séptimo Arte... Una belleza sin comparación y un alarde visual de altura y servicio de uno de los nombres mas importante del cine.

 

UNA MUJER LLAMADA GRETA GARBO


Greta Garbo tenía una belleza que era también presencia. Tenía un rostro perfecto y muy lejano a la banalidad. Su expresión era pétrea, en ella se intuía antigüedad, como si su cuerpo fuera el depositario de la tristeza nórdica de una saga de mujeres. Aunque llegó a ser la actriz mejor pagada de Hollywood en los años treinta, su mundo estaba lejos de Hollywood, allá en las montañas de Suecia. Se decía de ella que disfrutaba más mirando jugar a sus gatitos en el jardín que acudiendo a las sofisticadas fiestas del mundo glamouroso de Hollywood. Comenzó haciendo cine en Suecia y se trasladó a Hollywood. Superó con éxito el paso del cine mudo al sonoro. La voz de Greta, grave y pausada, sonó por primera vez en un inglés teñido de acento lejano. Fue un descubrimiento para los espectadores de Anna Christie, el primer trabajo sonoro de la actriz, Existe en el film una frase, de la que ella se reiría años más tarde:

-"Give me a whiskey. Ginger ale on the side. And don’t be stingy, baby "-.

En 1941, a los 36 años, Garbo terminó su carrera cinematográfica de golpe, en plena fama y con muchos guiones cinematográficos interesantes. A parte de MGM -con la que la actriz trabajaba- Paramount le hizo 20 ofertas, la Fox y Warner también la querían. Nunca volvió... aunque ya madura estuvo a punto de participar en un proyecto de Luchino Visconti: "EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO", película que el maestro no dirigió nunca, la negativa a última hora de Greta, pudo mas en el maestro que llevar al cine tan magna obra literaria. En ella se juntaba el deseo de ser natural con el de estar bella, pero nunca aceptando lo que a ella le parecían trampas:

- “Nunca tuve un estuche de maquillaje. Cuando hacía una película, apenas utilizaba cosméticos. Solía tener en mi camerino una polvera, un pintalabios y una crema envueltos en un pañuelo. Nunca me he sometido a ninguna operación estética ni me he puesto pestañas postizas”-.

En sus últimos años trabó una honda amistad con el periodista sueco Sven Broman. Mantuvieron largas conversaciones caminando por las montañas en Suecia y Suiza, en el apartamento de Nueva York, también en Paris, ciudad que amaba profundamente y en llamadas telefónicas transoceánicas…Garbo sabía que él tomaba notas y le dijo que podía publicar todo una vez hubiera muerto. Era su amigo y sabía escuchar. Ella quiso contarle todo. Aunque no fue un elemento decisivo en su retirada, se lamentaba con frecuencia de la falta de papeles buenos en su carrera. De todas las que hizo, su preferida fue Ninotchka, de Ernst Lubitsch, quien según ella la trató como un padre. Es la única película en la que Garbo ríe abiertamente: ese fue uno de los ganchos para vender la comedia en su estreno. La cara de Garbo era considerada única por los fotógrafos americanos expertos: Era técnicamente perfecta. La distancia entre los ojos era la misma que había de la nariz a la barbilla y también coincidía con la distancia entre el puente de la nariz y el final de la frente. La armonía del conjunto hacía que pudiera ser fotografiada con éxito desde cualquier ángulo y con cualquier tipo de luz. Aunque nadie puede decir abiertamente las razones para desaparecer del mundo, pero sin la menor duda a equivocarme, una de ellas fue el miedo a no saber envejecer.

“Me gané la vida por ser joven, por contener la belleza natural. Estuvo muy bien parar a tiempo. Hay gente que va demasiado lejos. Envejecí rápido. Eso es lo que América provoca. Por eso me gusta estar en Klosters, en las montañas. Cuando respiro este aire, me parece que el tiempo se detiene. Es como si volviera a tener fuerzas”, declaró a su amigo Sven Broman ".-.

Tras retirarse del cine vivió entre Paris, Suecia y Nueva York. En su madurez, cuando la sorprendía un fotógrafo, ella se tapaba la boca en lugar de los ojos, porque consideraba que era donde más se le notaba el paso de los años. Cuando en 1933 encarnó a la reina Cristina de Suecia, una monarca conocida por su falta de feminidad, fuerza física y poco atractivo. No llevó joyas ni vestidos lujosos. Garbo la interpretó con atuendos masculinos y en su ambiguo papel de reina besó en la boca a las mujeres de la corte. Es famosa su bisexualidad. Hay razones para creer que fue amante de la actriz alemana Marlene Dietrich, que pasó una noche con Louise Brooks y que intentó seducir a Deborah Kerr y Zsa Zsa Gabor entre otras. También tuvo relaciones sentimentales con muchos hombres, pero nunca se casó ni tuvo hijos. En sus años de Hollywood sentía mucha añoranza por Suecia. Le afectó mucho no poder viajar durante cinco años, en la II Guerra Mundial, a su país natal.

La frase “quiero estar sola“, tantas veces atribuida a Garbo, fue pronunciada por ella sólo en la película Grand Hotel. Al final de su vida declaró que ella nunca había dicho tal cosa como motivo de su desvinculación del cine: “Nunca dije ‘quiero estar sola’, sino ‘quiero que me dejéis en paz’. Hay un mundo entre una frase y otra”. Se iba a dormir a las siete de la tarde acompañada de varios libros. Leía en la cama durante horas. Truman Capote dijo que Greta Garbo, en cuanto a arte, no pasaba de colgar un cuadro de Picasso al revés. Ella se limitó a contestar, visiblemente indignada “Capote nunca ha estado en mi apartamento”. Tenía razones para ofenderse: la actriz atesoraba una colección de ocho cuadros del pintor expresionista Alexei von Jawlensky a los que no se atrevía ni a quitar el polvo. Fue nominada al Oscar en cuatro ocasiones, pero no lo ganó hasta 1954, en forma de premio honorífico. Ella rechazó ir a recogerlo e incluso a transmitir un mensaje telefónico en la gala. Fue la mujer de su antiguo agente la que recogió la estatuilla. Garbo la recibió dos años después.

Murió en un hospital de Nueva york a los 84 años. Sufría de bronquitis crónica, enfisema y problemas de circulación. Además se sometía a diálisis tres veces a la semana. El retiro en su juventud sin embargo hizo que cueste relacionar las últimas imágenes de esa mujer canosa de pelo largo con la bella actriz sueca. Ella se fué de este mundo dejando un legado difícil de calificar...Bastaría con fijarse en LA DAMA DE LAS CAMELIAS o CRISTINA REINA DE SUECIA, para fundir en estos dos Films su intachable profesionalidad y como ser humano.

 

UNA MUJER LLAMADA GRETA .

 

 

Volviendo a LA DAMA DE LAS CAMELIAS, quiero recomendar su visión, pues el amor autentico, su felicidad, sacrificio y ternura está palpable en la pareja protagonista. Esta es una de las películas que alimentan el mito dramático, porque a la inolvidable presencia de la actriz, se une también la trágica historia que cuenta

 

Ahora muchos años después he comprendido el significado de aquella cansada mirada. Greta desde entonces me evoca una cualidad etérea, apasionada e incandescente que ningún otro personaje del cine ha podido jamás igualar... Pensar que este humilde cinéfilo estuvo a escasos metros de ella, alienta mi espíritu, fortalece lo que pueda relatar y me hace muy, pero que muy afortunado.